Tiempo de independencia

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Cuándo emprender nuestro propio proyecto

Hay muchas personas que se sienten cómodas en una relación de dependencia laboral, pero hay otras que lo viven como parte de un ciclo que algún día llega a su fin. ¿Cuáles son las señales que nos indican que ha llegado el momento?

Hay características singulares que, por distintos caminos y deseos, llevan a la realización personal en el acto de creación de un proyecto independiente.  Esta instancia aparece en el recorrido laboral como meta necesaria para seguir desarrollándose, crecer y mantener viva la pasión por el trabajo.

Cómo se gesta

En ocasiones hay quienes después de un tiempo importante del ejercicio  de una profesión, tarea u oficio y habiendo atravesado diversas experiencias, errores, aciertos y sentimientos comienzan a sentirse como peces en el agua en su  labor cotidiana. Se relajan y se sienten capaces de resolver situaciones sin acudir a sus superiores. Poseen con más frecuencia y determinación propios criterios para actuar, ideas novedosas y creativas.

Han generado su forma particular de ver y abordar las múltiples demandas del escenario laboral.

Queda un trecho…

Como la persona siente que ese no es el lugar asignado para ella en la organización, este proceso se inicia con conflictos entre pares y superiores. Las consecuencias se traducen progresivamente en desgano, aburrimiento, sensación de frustración, falta de reconocimiento y una gran necesidad de volcar el bagaje productivo que fluye.

Una posibilidad

Comienza a instalarse con más fuerza aquella idea que siempre había estado en el horizonte: es tiempo del propio proyecto. Aquí aparecen los miedos, las dudas.

Dejar un lugar de seguridad para avanzar a lo desconocido: ¿cómo será? ¿cómo me irá? ¿Podré hacerlo solo?  Abundan los interrogantes.

¿Qué y cómo hacer? Es imprescindible realizar una evaluación minuciosa de nuestro proyecto y contar con el asesoramiento correspondiente.

Actuar con responsabilidad

Un proyecto propio nace del deseo y crece con:

√ Una formación adecuada,

√ El tránsito por la experiencia

√ La información necesaria.

Con perspectivas idealistas omnipotentes o visiones trágicas e impotentes no se podrá llevar a cabo un emprendimiento. Desde una posición realista, que conoce la cuota de riesgo que todo acto implica y la necesidad de contar con las condiciones precisas y estimadas responsablemente se podrá llevar a cabo cada plan en particular.

Asesoramiento: Viviana Otero. Psicoanalista. Red Asistencial “Nuevos Caminos”

 

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