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Técnicas para mejorar la postura corporal

Junio 22, 2017

Muchos dolores musculares provienen de una mala postura. Emociones, cansancio y estrés también se expresan en el cuerpo. Descubrí cómo recuperar la armonía de pies a cabeza.

Al final de cada día de trabajo, las contracturas musculares te recuerdan el esfuerzo y las tensiones acumuladas durante la jornada. O es posible que te sorprendas “anudado” a la silla, en una postura que adoptaste casi sin darte cuenta, y de la que sólo tomás conciencia cuando el cuerpo duele a más no poder. Presiones cotidianas, estrés, dolor físico y emociones contenidas se expresan en el cuerpo, haciendo que tomemos posturas que perjudican nuestra salud y nos quitan armonía. También es frecuente que algunos hábitos cotidianos – muchas horas de pie, todo el día frente a la computadora, etcétera –  terminen por afectar alguna parte del cuerpo. Afortunadamente, existen algunas disciplinas que pueden ayudarnos a resolver los problemas posturales, el dolor y muchas patologías que los causan.  Aquí te contamos cuáles son.

Elongación de los músculos para lograr bienestar

Reeducación Postural Global (RPG) es un método de terapia manual, creado por el fisioterapeuta Francés Philippe Souchard en 1980.

Se trata de un método de fisioterapia suave, progresivo y activo, que utiliza la elongación de cadenas musculares para lograr el bienestar. “La RPG se vale de posturas de tratamiento que van trabajando de manera global y progresiva con el paciente. No se focaliza únicamente en un punto limitado (lo que al paciente le duele), sino que trabaja de manera integral con el cuerpo de paciente para descubrir el origen del problema y resolverlo”, explica María Alejandra González, licenciada en kinesiología, diplomada en Reeducación Postural Global y miembro de la Asociación Argentina de RPG.

Por eso se dice que el método se apoya el tres principios: individualidad, porque aborda a cada paciente en particular, procurando brindarle las soluciones específicas que éste necesita;  causalidad, porque puede diagnosticar las raíces del problema y tratarlo y globalidad, porque considera al paciente de una manera integral. Además, se considera una terapia activa, ya que el paciente participa de su tratamiento, realizando las posturas que le indica el profesional,  realizando contracciones muy suaves, manteniendo las correcciones y realizando una respiración específica para el trabajo.

“La Reeducación Postural Global parte de la individualidad de cada persona para diseñar un tratamiento global que, partiendo de los síntomas que presenta, busque y resuelva las causas que los han provocado Y deshaga los mecanismos de compensación que generó el propio cuerpo”, dice la especialista.

Para ejemplificar cómo trabaja esta disciplina, la licenciada María Alejandra González se refiere a un problema muy frecuente extendido, que es la rectificación cervical: la pérdida de la curvatura natural del cuello como consecuencia de la tensión o de pasar muchas horas en la misma posición que provoca un desequilibrio (por ejemplo, frente a la computadora). Entre sus beneficios: permite  corregir el problema, recuperar la buena postura del cuello y brindarle al paciente  herramientas para modificar sus hábitos cotidianos, a fin de prevenir la reaparición del conflicto.

Antigimnasia

La antigimnasia es una técnica de trabajo corporal creado por la fisioterapeuta Thérèse Bertherat.  Está destinado a recobrar la movilidad, salud y autonomía del cuerpo y a la vez, profundizar en el conocimiento de uno mismo.

“Practicar la antigimnasia es emprender en un viaje a través de su propio cuerpo y su historia. Usted descubre cómo, a lo largo de su vida, su cuerpo se ha ido organizando, protegiendo y adaptado sutilmente. Aprende a tener una percepción y un conocimiento de su cuerpo más íntimo, más exacto y más autónomo”, explican algunos profesionales que practican esta disciplina.

A lo largo de las sesiones, señalan, cada persona aprende a deshacerse por sí mismo de un montón de crispaciones, rigideces y dolores musculares y articulares, que lo cansan y limitan sus movimientos. Pero no sólo se presta atención a los dolores musculares: en una sesión de antigimnasia, la palabra, la reflexión y la expresión de las sensaciones y de las emociones ocupan un lugar tan importante como los movimientos propiamente dichos.

En su libro  El cuerpo tiene sus razones, Thérèse Bertherat  compara  el cuerpo con una casa de la que hemos perdido las llaves. Recuperarlas es posible, asegura: se puede volver a habitar el propio cuerpo con felicidad y ella propone hacerlo con “movimientos que no embrutecen, sino que desarrollan la inteligencia muscular, movimientos que se originan en el interior del cuerpo, no vienen impuestos de afuera”. El bienestar se alcanza cuando abandonamos posturas afectadas (de temor, de superioridad, de incertidumbre) y las cambiamos por otras más saludables. En ese momento, el cuerpo deja de expresar dolor y recupera la armonía que había perdido.

Método Feldenkrais

Desarrollado por el científico ucraniano Moshé Feldenkrais, este método utiliza el movimiento consciente y la atención dirigida para buscar patrones de movimiento saludables, mejorar la postura y refinar habilidades motrices. De esta manera, quienes lo practican pueden deshacerse de problemas posturales y dolores, a la vez que aprenden a descubrir mejores recursos para moverse y mantenerse saludables. Su creador explicaba que partir de la atención dirigida, se accede al sistema nervioso para crear nuevas conexiones neuronales y nuevos esquemas de movimiento; esto es lo que permite lograr cambios de manera progresiva. “Lo que busco es una mente más flexibles, no sólo cuerpos más flexibles”, decía.

Además, explican que “convirtiéndonos en curiosos observadores de nosotros mismos, dando crédito y validez a nuestras variaciones perceptuales para transformarlas en las herramientas del conocer-conocernos, podemos ser más capaces de modificar formas de funcionamiento que ya no nos sirven por otras más eficaces y apropiada”.

Este sistema no trabaja a partir del esfuerzo muscular o de la flexibilidad, ni se basa en el contacto muscular, como los masajes. Los movimientos, diseñados por su creador, son secuencias destinadas a mejorar la funcionalidad del cuerpo y a advertir qué hábitos necesitamos modificar a fin de recuperar la salud y el buen movimiento del cuerpo. El método Feldenkrais tiende a ser una forma de auto-educación y descubrimiento íntimo, porque cada persona enriquece su experiencia personal a partir de lo que le sucede con el cuerpo. Experimentá alguna de estas técnicas y volvé a disfrutar de un cuerpo armonizado, flexible y ¡sin rastros de dolor!