<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Revista Salud Alternativa &#187; Sexualidad</title>
	<atom:link href="http://www.revistasaludalternativa.com/tag/sexualidad/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.revistasaludalternativa.com</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Wed, 01 Sep 2010 21:51:47 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.9.2</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>De eso no se habla: Cosas que no hablamos en la cama</title>
		<link>http://www.revistasaludalternativa.com/de-eso-no-se-habla-cosas-que-no-hablamos-en-la-cama/</link>
		<comments>http://www.revistasaludalternativa.com/de-eso-no-se-habla-cosas-que-no-hablamos-en-la-cama/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 29 Jan 2010 21:05:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>uriel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sexualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[sexo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistasaludalternativa.com/?p=1578</guid>
		<description><![CDATA[Existen algunos temas que por omisión o intencionalmente se callan. Otros se hablan, pero generan incomodidades o roces. Evitar conversar sobre ellos no es adecuado en todos los casos. En algunas situaciones, abrir la comunicación sobre estos aspectos puede ayudar a destrabar algunos de los conflictos.
“Siempre me gustaron las películas para adultos y el material [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3>Existen algunos temas que por omisión o intencionalmente se callan. Otros se hablan, pero generan incomodidades o roces. Evitar conversar sobre ellos no es adecuado en todos los casos. En algunas situaciones, abrir la comunicación sobre estos aspectos puede ayudar a destrabar algunos de los conflictos.</h3>
<p><em>“Siempre me gustaron las películas para adultos y el material de sexo explícito en Internet. Nunca se lo dije a mi esposa porque a ella no le gustan y creí que no lo entendería. Hace poco encontró las películas y a partir de ahí nos distanciamos; se puso mal porque se lo había ocultado. No entiendo, ¿tenemos que decir todo o callar ciertas cosas?”</em></p>
<p>Este caso es ilustrativo y demuestra alguno de los motivos por lo cuales preferimos callar. No obstante, varias razones nos llevan a no hablar de ciertos temas:</p>
<p>√ Evitar los conflictos inherentes a conversar temas delicados.</p>
<p>√ Ejercer el poder (o mejor dicho el control o la coacción) sobre la otra persona.</p>
<p>√ Querer mantener el control que, muchas veces, calma la ansiedad por no saber cómo encarar las situaciones (y el miedo a sentir que algo se nos va de las manos, el temor a la vulnerabilidad o alguna sensación similar de peligro emocional).</p>
<p>√ Por otro lado, hay ciertos temas personales que no aportarían nada a la relación.</p>
<h3>Los temas relegados en la sexualidad</h3>
<p>Hay algunas cuestiones relacionadas con la sexualidad de las cuales en las parejas frecuentemente se evita hablar, a veces porque son fuentes de conflicto, otras por vergüenza o por tabú. Sin embargo, dejar de conversar ciertas cosas puede llegar a producir, a la larga, problemas más graves o difíciles de resolver. Entre ellas, podemos nombrar:</p>
<ul>
<li>Fantasías, deseos y expectativas sobre la relación.</li>
<li>Necesidades emocionales profundas.</li>
<li>Conductas sexuales presentes o ausentes (cosas que el otro hace o deja de hacer o formas de hacer, que producen frustraciones).</li>
<li>Salud genital (infecciones, enfermedades o situaciones que produzcan sensaciones desagradables).</li>
<li>Pasado sexual.</li>
<li>Tiempos para la excitación y el orgasmo.</li>
<li>Miedos sobre el rendimiento sexual.</li>
<li>Anatomía sexual (formas y tamaños del cuerpo).</li>
<li>Necesidades de frecuencia sexual.</li>
<li>Momentos y lugares de los encuentros.</li>
</ul>
<h3>¿Qué hacer si un tema es generador de conflictos?</h3>
<p>Una de las primeras consideraciones es la importancia de este tema para la armonía en la relación. Si el problema es menor porque no toca necesidades o emociones profundas es posible soslayarlo, previendo las posibles consecuencias del silencio. Puede llegar a producirse resentimiento por la represión de una necesidad o problemas cuando la otra persona se entera de lo que había sido callado. Si, en cambio, aquello no dicho deja un vacío que puede convertirse en una brecha importante en la pareja, es importante encontrar la forma, el momento y el lugar adecuados para tocar el tema.</p>
<h3>La comunicación: un instrumento de poder</h3>
<p>Uno de los aspectos que entra en juego en toda relación es el poder. NO obstante, a veces se usa lo que se dice y lo que se calla como forma de ejercer el control <em>sobre</em> la pareja.</p>
<p>Existe una diferencia entre estos conceptos. El poder es la capacidad de tener decisión sobre la propia vida, de tomar las riendas de nuestra experiencia. El control, por su parte, es el intento de manipular una situación para adaptarla a los propios deseos o necesidades, sin tener en cuenta a la contraparte, utilizando, quizás, recursos que conducirán al malestar y no a la armonía.</p>
<p><em>¿Cómo puede una persona ser poderosa y no controladora?</em> Una persona poderosa es responsable de sí misma y de sus acciones, actitudes y palabras. Una persona controladora, por el contrario, quiere que la vida y los demás sean como ella quiere, sin tomar en cuenta lo que en realidad sucede y lo que al otro le pasa.</p>
<h3>El silencio en la pareja</h3>
<p>Tanto lo que se dice como lo que no forma parte de la comunicación, uno de los pilares fundamentales de cualquier vínculo amoroso y de confianza.</p>
<p>Todos tenemos un espacio propio, una intimidad muy personal que, a veces, es bueno resguardar. Pero la decisión de decir o callar tiene que ver con la intención, el <em>para qué</em> del mensaje.</p>
<p>El silencio es tan importante como las palabras, aunque su peso reside (también) en la intención. Si la intención es compartir un espacio amoroso y en paz, bienvenido, pero si el propósito es evitar un tema escabroso que tarde o temprano corre el riesgo de explotar, conviene encontrar la conexión que facilite el contacto.</p>
<h4>Cuando en la pareja hay suficiente confianza, es posible aprender a reírse de lo que produce dolor, lo que ayuda a aliviarlo. El humor proviene de lo que duele, pero cuando podemos cambiarle la polaridad, se modifica la perspectiva de las cosas. Y todo comienza a ser más liviano.</h4>
<h4>Es recomendable proponer espacios para conversar abiertamente sobre sexo, porque es uno de los ámbitos de la pareja donde se ponen de manifiesto las características profundas de la relación y se juegan situaciones de control y de poder. </h4>
<blockquote><p>Para auto-evaluarse<br />
<strong>¿Cuál es el límite para decir o callar?</strong></p>
<p>Si bien la comunicación fluida y abierta es uno de los pilares de la relación de pareja, es interesante preguntarse: ¿tenemos que decir <em>todo</em>? No, hay espacios propios, de la intimidad personal que pueden ser preservados.</p>
<p>Es importante analizar las consecuencias de ese posible diálogo. El límite está en <em>decir para qué.</em></p>
<ul>
<li>Esto que voy a decir, ¿qué le va a aportar a la relación? ¿La relación crecerá, evolucionará o será destructivo?</li>
<li>¿Nos va a hacer sentir mejor a los dos o va a ser una fuente de conflicto y/ o malestar?</li>
<li>¿Qué quiero lograr con lo que diré?</li>
<li>Si callo esto, ¿seguiré estando en paz?</li>
</ul>
</blockquote>
<blockquote><p><strong>Consejos del especialista: recursos para mejorar la comunicación</strong></p>
<ul>
<li>Identificar y expresar sentimientos, asumiendo la responsabilidad por ellos.</li>
<li>Detectar y expresar las necesidades detrás de esos sentimientos.</li>
<li>Practicar la empatía (comprender sentimientos y necesidades de la otra persona).</li>
<li>Saber pedir (y no exigir).</li>
<li>Expresar correctamente la ira.</li>
<li>Ofrecer reconocimiento.</li>
<li>Hacer acuerdos efectivos (previendo las consecuencias posibles del no cumplimiento).</li>
<li>Usar el sentido del humor.</li>
</ul>
</blockquote>
<p>Es importante tener cuidado porque “lo que no se dice derecho, se dice torcido”. Esto se relaciona con la expresión de necesidades legítimas y los pedidos para satisfacerlas. Se trata de asumir conscientemente las consecuencias tanto de decir como de no decir. Y como siempre, una de las claves está en conocerse cada vez mejor a sí mismo.</p>
<p>Asesoramiento:<br />
Lic. Verónica Kenigstein<br />
Facilitadora tántrica, terapeuta de parejas, sexóloga.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistasaludalternativa.com/de-eso-no-se-habla-cosas-que-no-hablamos-en-la-cama/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Fantasías sexuales de la pareja: sin miedo a nada</title>
		<link>http://www.revistasaludalternativa.com/fantasias-sexuales-de-la-pareja-sin-miedo-a-nada/</link>
		<comments>http://www.revistasaludalternativa.com/fantasias-sexuales-de-la-pareja-sin-miedo-a-nada/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 11 Dec 2009 02:10:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>uriel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sexualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Fantasías]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistasaludalternativa.com/?p=1530</guid>
		<description><![CDATA[“Estoy en pareja hace seis años y hay algunas cosas sexuales que me gustaría probar con mi mujer, como que me haga sexo oral, o practicar el sexo anal, por ejemplo; pero ella no quiere saber nada. Ya no sé cómo puedo convencerla…” En esta nota, nuestra sexóloga nos dá las pautas para empezar a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3>“Estoy en pareja hace seis años y hay algunas cosas sexuales que me gustaría probar con mi mujer, como que me haga sexo oral, o practicar el sexo anal, por ejemplo; pero ella no quiere saber nada. Ya no sé cómo puedo convencerla…” En esta nota, nuestra sexóloga nos dá las pautas para empezar a abrir nuestras mentes, dejándonos llevar por nuestros deseos y fantasías más íntimas a fin de encontrar un espacio de satisfacción mutua, siempre en el marco de la confianza y la comunicación abierta y honesta, que puede ayudar a descubrirnos y a enriquecer el encuentro.</h3>
<p>Las consultas relacionadas con deseos sexuales son muy habituales. Uno pide algo que el otro no está dispuesto a explorar porque no le resulta interesante, le da miedo o no desea llevar a cabo: una conducta, juego, o fantasía. Esto puede ser motivo de conflictos.</p>
<p>No se debe hacer nada que uno no esté seguro/a de querer hacer. Aunque quizás nos estemos cerrando a nuevas experiencias y placeres por miedo. Es interesante probar cosas nuevas con la pareja, siempre y cuando, esas novedades se produzcan en un marco de contención y cuidado, evitando la brusquedad o la fuerza, para prevenir daños o dolor, físico o emocional. </p>
<p>Éste es un tema de comunicación en la pareja: ponerse de acuerdo en aquellas cosas que ambos estén dispuestos a probar y pedir al otro lo que uno necesita para sentirse seguro y satisfecho. Cualquier cosa que se haga debe ser de mutuo consentimiento. </p>
<h3>Las propias necesidades</h3>
<p>Nuestras necesidades se originan en aprendizajes que hicimos en diferentes momentos de la vida, y cada integrante de la pareja trae consigo una historia, experiencias que hacen que sea quien es hoy.</p>
<p>La sexualidad es el espacio en el cual se manifiesta, con más crudeza y verdad, quiénes somos. En la cama, actuamos como lo hacemos en la vida cotidiana. Pero se nota más. Podemos coincidir con quien nos resulte compatible o, por el contrario, encontrarnos con alguien con necesidades y deseos muy distintos a los propios.</p>
<h3>Uno + uno</h3>
<p>Ambos miembros de la pareja deben querer algo en común para que ésta funcione. Una relación estimulada y arrastrada sólo por uno de los dos está prácticamente destinada al fracaso o, al menos, a una gran frustración.</p>
<p>A menos que la otra persona quiera algo en una relación, es muy poco probable que se pueda hacer algo para cambiar esto. Pero es posible comunicarse para comprender qué hay debajo de los sentimientos de ambos. Sólo con las propias ganas (sin las del otro), es difícil un vínculo satisfactorio para ambos.</p>
<h3>Diferencia entre lo que es y lo que me gustaría que fuera</h3>
<p>El sufrimiento se produce por la diferencia entre lo que esperamos y lo que ocurre en la realidad. El amor, entre otras cosas, se trata de aceptar sin forzar. De expresar necesidades (desde la verdad más profunda) y escuchar con atención, sin juicios ni prejuicios, lo que el otro trae. La intimidad puede realmente producirse cuando ambas personas pueden expresarse con confianza y libertad, sabiendo que el otro no hará nada dañino con esa información.</p>
<p>En las relaciones de pareja muchas veces estamos enamorados o amamos –o creemos amar– no a la persona con quien estamos, sino la imagen de quien creemos que tenemos enfrente. Que no es la imagen perfecta del amante que <em>yo quiero</em>.</p>
<h3>El sexo que nos contaron</h3>
<p>Traemos, de experiencias y aprendizajes que tuvimos, creencias, condicionamientos, fantasías, deseos, miedos que nos impulsan a, o nos impiden, actuar de una determinada manera. ¿De qué manera estas actitudes enriquecen o empobrecen la relación?  Hoy somos, como seres sexuales, según los mensajes que recibimos de nuestros padres, de los medios de comunicación, de nuestros maestros; pero si reflexionamos profundamente nos daremos cuenta de que no son nuestra plena esencia.</p>
<h3>Creamos lo que creemos</h3>
<p>Si tenemos una creencia determinada, por ejemplo, que “las mujeres que disfrutan del sexo son poco respetables”, muy probablemente nuestra conducta responda a ella y actuaremos para generar eso que creemos, y que la realidad se ajuste a lo que pensamos que es.</p>
<p>Como especialista, he escuchado el comentario de hombres que no llevan a cabo determinados comportamientos sexuales con sus parejas “por respeto”. Esto parte de una creencia doble: por un lado, que el respeto impide el disfrute y la libertad sexual con alguien a quien amamos y, por otro lado, que hay ciertas conductas sexuales que son inaceptables <em>per se</em>.</p>
<h3><span style="text-decoration: underline;">Rompiendo viejas creencias</span></h3>
<p><strong>El desafío es: ¿cómo escuchar las necesidades y la realidad de ambos miembros de la pareja y encontrar un espacio de satisfacción mutua?</strong> Es posible que estemos dejando de escuchar nuestros miedos. Al darles voz, podremos descubrir qué está impidiendo una parte de la satisfacción y quizás, al poder atravesarlos, descubramos algo que no sabíamos que estaba en el otro, en mí, en la relación. Y se pueda enriquecer el encuentro: la comunicación abierta y honesta puede ayudar a descubrirnos.</p>
<h3>Un juego de comunicación sexual: &#8220;Si me amas&#8221;</h3>
<p>Por turnos, sin interrumpir, cada uno le cuenta a su pareja qué le gustaría que hiciera sexualmente como muestra de su amor. La otra persona escucha atentamente, sin juzgar ni responder y cuando el primero termina, dice lo suyo. Luego, cada uno cuenta sus miedos o creencias respecto al pedido que recibió y buscan una solución en la cual ambos satisfagan sus necesidades y deseos.</p>
<blockquote>
<h3>¿Qué tipo de situaciones genera discordancias?</h3>
<p>√ Aquellas que involucran áreas del cuerpo poco exploradas (sexo oral, sexo anal, usar los dedos o la lengua).</p>
<p>√ Las que incluyen a otras personas (tríos, intercambio de parejas, personas del mismo sexo).</p>
<p>√ Juegos o conductas consideradas “extrañas” por uno de los dos (juguetes sexuales, fantasías de rol, masturbación, juegos de dominación).</p>
<p>√ Situaciones distintas a los habituales (en lugares públicos, con la luz encendida, frente a otras personas, hablar explícitamente de sexo).</p>
<p>√ Parafilias o conductas sexuales que requieren situaciones específicas para la excitación sexual (ropa determinada, que uno de los dos esté haciendo algo en particular, ver una parte determinada del cuerpo del otro).</p></blockquote>
<blockquote>
<h3>Mini-Cuestionario: Entre vos y yo<br />
Preguntas para hacerse y compartir con la pareja</h3>
<p>1- ¿Qué necesito realmente cuando pido lo que pido?</p>
<p>2- ¿Qué pasaría si no lo encontrara?</p>
<p>3- ¿Qué pierdo si lo hago? ¿Qué gano si lo hago?</p>
<p>4- ¿Con quién estoy? ¿Quién fue y quién es hoy como ser sexual?</p>
<p>5- ¿A qué tengo miedo? ¿Cuáles son sus temores?</p>
<p>6- ¿Cuáles son mis creencias en cuanto al sexo? (se puede, como inspiración, usar la lista de situaciones mencionadas).</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>Cama sin tabúes</strong></p>
<p>“Darle voz a los miedos nos permite descubrir qué está impidiendo una parte de la satisfacción y, quizás, al poder atravesarlos, descubramos algo que no sabíamos que estaba en el otro, en mí, en la relación. Y podamos enriquecer el encuentro”.</p></blockquote>
<p>Asesoramiento:</p>
<p>Lic. Verónica Kenigstein<br />
Facilitadora tántrica, terapeuta de parejas, sexóloga. Creadora de la escuela vincular Campo de conciencia.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistasaludalternativa.com/fantasias-sexuales-de-la-pareja-sin-miedo-a-nada/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
