Sexualidad post–menopausia (Parte II)
Síntomas más frecuentes
√ Golpes de calor
Cuando el nivel de estrógeno disminuye, las arterias se dilatan rápidamente, provocando el aumento de la temperatura de la piel y, en consecuencia, la sensación de calor. Esto puede ir acompañado de enrojecimiento de la piel y abundante transpiración.
√ Trastornos urinarios
El control de la vejiga es menos eficiente y se puede manifestar incontinencia urinaria durante ciertos esfuerzos (estornudo, risa etc.) y la sensación imperiosa de orinar.
√ Modificación de la piel
Por el cambio hormonal, la piel se vuelve más fina, frágil y pueden aparecer arrugas.
√ Aumento de peso
El aumento de peso se relaciona con las modificaciones hormonales. Las mujeres engordan y la pérdida de peso es más complicada que en el pasado.
Además, hay una modificación en la distribución de la gordura que se acumula al nivel del abdomen y alrededor de la cintura, en lugar de la cadera.
√ Desórdenes emocionales y cognitivos
Las fluctuaciones hormonales y los cambios que se producen a nivel corporal hacen que las mujeres sufran irritabilidad, cansancio, insomnio, disminución de la memoria y concentración y falta de confianza en sí misma.
Otros cambios en la menopausia son dolores de cabeza, dolores articulares, estados depresivos, taquicardia.
√ Sequedad vaginal
Por el déficit de estrógeno la vagina puede secarse. Los resultados son: sensación de granulidad, comezón e infecciones del tracto urinario o la vagina. En estas condiciones los contactos sexuales pueden resultar dolorosos.
√ Disfunciones sexuales
La mujer puede padecer frigidez, falta de lubricación, dolor durante el acto sexual e incapacidad de llegar al orgasmo.
Lo que se produce es un bloqueo energético que se traduce en forma de enfermedades. Más precisamente, estas disfunciones se solucionan a través de la practica constante de enseñanzas milenarias tántricas.
La propuesta del Tantra
Existen técnicas secretas de Tantra y ejercicios específicos de Yoga que aumentan la energía sexual, permiten la maduración espiritual y ofrecen la felicidad verdadera.
La filosofía tántrica ofrece una visión que reconcilia dos dominios controversiales: la sexualidad y la espiritualidad.
El Tantra ayuda a que la mujer se sienta más feliz, sabia y completa en su relación de pareja con quien se ayuda en sus pasos evolutivos.
Como ya lo dijimos, el impulso erótico no es algo puramente fisiológico sino una dimensión de lo psíquico. Si la mujer elimina sus prejuicios, puede triunfar por encima de lo fisiológico.
El Tantra enseña a la mujer a seguir el modelo Divino (Shakti) y no el de un humano limitado. Este modelo brinda una perspectiva real y fácil de conseguir si ella está dispuesta a vivir según los principios de la naturaleza. Así, comienza el camino de la felicidad, la sabiduría y trascendencia.
Lo importante es, sobre todo, comprender que la menopausia no es un fin sino un comienzo con otras definiciones de amor.

