Estas pequeñas semillas ofrecen enormes beneficios para mantenernos saludables. Son una poderosa fuente de energía, contienen propiedades antioxidantes y reducen el riesgo de enfermedades cardíacas si se las consume con regularidad, en el marco de una alimentación adecuada y baja en grasas.
Son indicadas para personas de cualquier edad. De sabor suave y aspecto brillante, proveen vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales, que son indispensables para la buena nutrición del organismo.
Regulan la presión arterial
Gracias a una sustancia que forma parte de su composición, las semillas de lino inciden en la normalización de la presión arterial. Se sugiere su consumo en forma regular en aquellas personas que padecen de hipertensión, ya que colaboran en el mejoramiento de esta patología.
Bajan el colesterol
Disminuyen los niveles de colesterol, de triglicéridos y ayuda a que la sangre sea más fluida. Las semillas de lino son una excelente fuente de ácidos grasos omega 3, por lo que son apropiadas para reducir los problemas circulatorios.
Previenen el envejecimiento
Contribuyen a retardar el envejecimiento celular debido a su poder antioxidante. La piel y el cabello demuestran sus dones a corto plazo. También actúan positivamente en problemas de articulaciones, como el reuma, artritis y artrosis.
Depuran el organismo
Eliminan las toxinas de los intestinos por su efecto laxante. Ayudan a reducir el peso corporal, por su contenido de fibra provocan saciedad y regenera la flora intestinal. Son adecuadas en casos de gastritis y acidez estomacal.
Benefician el sistema nervioso
Estas semillas contribuyen a disminuir los niveles de estrés, actúan como un sedante natural y aportan energía al funcionamiento cerebral. Además favorecen el correcto funcionamiento del sistema inmunológico, por lo que el cuerpo está más preparado para enfrentar enfermedades en mejores condiciones.
Aptas para diabéticos
Colabora en la regulación de los niveles de azúcar en la sangre y por eso son aconsejables para ser incluidas en la dieta de las personas diabéticas. En esta enfermedad crónica, los niveles de azúcar en la sangre son altos y es necesario mantenerlos en un nivel normal. Por eso, es importante no consumir hidratos de carbono simples (como el azúcar) ya que elevan los niveles de glucosa.
Propiedades anticancerígenas
Contienen componentes anticancerígenos, presentes en un grupo de fitoestrógenos llamados lignanos. De acuerdo a algunos estudios científicos, tienen incidencia en la destrucción de células cancerosas, especialmente en casos de cáncer de mama y próstata.
Combate la retención de líquidos
Si se las consume en forma regular, permiten que los riñones trabajen mejor y puedan eliminar con mayor facilidad agua y sodio y esto evita la aparición de edemas. Son útiles en casos de obesidad, de síndrome premenstrual y en las enfermedades cardíacas.
Un puñado de vitalidad
La mejor forma de consumirlas es molidas en el momento. Para eso basta con tener un molinillo de café en casa, que es la manera más fácil de obtener polvo de lino.
Se puede agregar a las comidas, licuados, sopas, espolvorear ensaladas y guisos.
Se recomienda ingerir una cucharadita diaria, para no excederse en calorías y aprovechar sus cualidades.
También se consigue aceite de lino, que se consume crudo.

