Portada » Salud » Ruidos: ¿Cómo nos afectan?

Ruidos: ¿Cómo nos afectan?

septiembre 16, 2013

En la vida cotidiana nos hemos acostumbrado a escuchar ruidos que están por encima de lo saludable. Conoce los riesgos y la forma de prevenir la pérdida de la audición.

La presencia de todo tipo de sonidos en las ciudades modernas es hoy tan común, que muchos hemos terminado por  acostumbrarnos a ellos y cada vez percibimos menos las graves consecuencias físicas que esto nos acarrea. “Las sociedades de nuestro tiempo son productoras de sonidos y ruidos que tienen una variedad, intensidad y perdurabilidad que constituyen una forma de contaminación física por sus efectos: la Contaminación Auditiva (CA),” dice la doctora Graciela González Franco, otorrinonaringóloga.

Las autoridades internacionales en salud coinciden en que la contaminación acústica presente en los espacios urbanos puede incidir negativamente en la calidad de vida, el bienestar y la salud de las personas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la contaminación sónica es la tercera en importancia, después de la del aire y el agua. Y como no deja “huellas” y es difícil de medir, afecta a todos sin que nadie se dé cuenta, porque el oído no descansa jamás, ni siquiera cuando se duerme; sigue actuando incluso en la gente que se acostumbra a escuchar un ruido y éste parece no molestarle. Pero sus efectos son mediatos y acumulativos, de manera que el daño causado al sistema auditivo puede pasar inadvertido por varios años.

La OMS ha hecho una advertencia sobre las pérdidas de audición o los casos de hipoacusia por la exposición al ruido, donde se considera una de las enfermedades irreversibles más frecuente especialmente entre los jóvenes. También afirma que el 76% de la población que vive en centros urbanos, sufre un impacto acústico muy superior al recomendable y esto se refleja en su calidad de vida y provoca estrés, irritabilidad, hipertensión, dolores de cabeza, taquicardias, fatiga, sordera, acúfenos (zumbidos, siseos o campanilleo permanentes, en ocasiones tan fuertes que el paciente es incapaz de oír una conversación normal), disminución en la capacidad de discriminación, aceleración cardiorespiratoria, problemas cardiovasculares, alteración en el sueño, molestias digestivas, disminución de la capacidad y apetito sexual, y también ha aumentado en forma alarmante el incremento de accidentes (por caminar, manejar, cruzar la calle o un paso a nivel con auriculares).

Trastornos del sueño

El ruido produce trastornos primarios durante las horas de sueño y efectos secundarios al día siguiente; esto es, los efectos primarios se presentan como dificultad o imposibilidad para conciliar el sueño, su interrupción y alteración en la profundidad; y como consecuencia de lo señalado, se pueden producir cambios en la presión arterial y arritmia cardiaca, vasoconstricción, variación en el ritmo respiratorio, y sobresaltos corporales.

Efectos sobre las funciones fisiológicas

De acuerdo con la OMS, «La exposición al ruido puede tener un impacto permanente sobre las funciones fisiológicas de los trabajadores y personas que viven cerca de aeropuertos, industrias y calles ruidosas. Después de una exposición prolongada, los individuos susceptibles pueden desarrollar efectos permanentes, como hipertensión y cardiopatía asociadas con la exposición a altos niveles de sonido. La magnitud y duración de los efectos se determinan en parte por las características individuales, estilo de vida y condiciones ambientales. Los sonidos también provocan respuestas reflejo, en particular cuando son poco familiares y aparecen súbitamente.»

Interferencia con la comunicación oral

El ruido interfiere en la comunicación hablada a tal grado que en muchas ocasiones constituye una seria limitante social y en ocasiones genera problemas de personalidad y cambios en la conducta. Las investigaciones demuestran que los grupos particularmente vulnerables por interferencias auditivas son las personas de la llamada tercera edad y los niños en el proceso de adquisición de la lengua.

Sordera temporal

En ocasiones el proceso de pérdida auditiva por ruido es muy lento, es decir, que comienza por una disminución temporal de la audición en uno o ambos oídos, y en ocasiones se acompaña de zumbidos de oído.

Por lo general, es una pérdida auditiva de carácter reversible, puesto que durante el período de ausencia de exposición al ruido, la audición suele volver a su nivel anterior, es decir, las células auditivas que se alojan en el caracol (cóclea) recuperan su capacidad de transmisión. Sin embargo, cuando la exposición al ruido es intensa y prolongada, la recuperación es mucho más lenta, y, al final, se produce una sordera bilateral de tipo permanente, la cual llegar a ser irreversible.

Efectos permanentes sobre la audición

La deficiencia auditiva o pérdida progresiva de la audición es el riesgo más grave que puede sufrir el ser humano expuesto a elevados niveles de presión acústica.

La OMS señala que las personas con mayor riesgo de sufrir deficiencia auditiva son las expuestas a niveles de ruido por arriba de 75 decibeles (dB), en ambientes laborales y con periodos de exposición superiores a ocho horas. Músicos como Phill Collins y Sting han declarado que presentan hipoacusia y acúfenos.

Decibeles (dB), de mayor a menor

  • 180 dB Explosión del volcán Krakatoa. Se cree que es el mayor sonido registrando en la historia.
  • 140 dB Umbral del dolor
  • 130 dB Avión despegando
  • 120 dB Motor de avión en marcha
  • 110 dB Concierto/Acto cívico
  • 100 dB Perforadora eléctrica
  •  90 dB Tránsito/ Pelea de dos personas
  •  80 dB Tren
  •  70 dB Aspiradora
  •  50/60 dB Aglomeración de gente
  •  40 dB Conversación
  •  20 dB Biblioteca
  •  10 dB Respiración tranquila
  •   0 dB Umbral de audición

Cuide su audición

Teniendo en cuenta que la hipoacusia por exposición al ruido es una enfermedad que se puede prevenir, se debería:

1) Educar y concientizar a los niños y adolescentes sobre la problemática y la importancia del cuidado de la audición hoy para asegurar su salud mañana. Los daños posteriores no tienen cura.

2) Al utilizar equipos que estén directamente dentro de su oído el volumen deberá ser menor al 60% de su capacidad.

3) Informar a los adolescentes dentro de  las actividades  recreativas,  los cuidados, medidas de prevención  y de alerta.

5) Usar protección auditiva,  (Si grupos como Colplay , Dave Mathews Band los usan, nosotros también deberíamos) .

6) Dar a nuestros oídos un descanso.

Asesoró la doctora Graciela González Franco


¡Síguenos en Facebook!
Todos los días, entérate de nuestras últimas novedades en nuestra página de Facebook