Proteger la visión del sol
Actualmente, la moda contempla cualquier necesidad para adaptarla a las tendencias contemporáneas, y los anteojos de sol no son la excepción. Los hay grandes, redondos, ovalados, de diferentes colores y materiales. Existen para todos los gustos, pero lo importante es saber escoger el tipo de lente que, además de quedarnos bien, no sea perjudicial para nuestra vista.
No es cuestión sólo de moda, elegir cristales apropiados también es un problema de salud. Decidimos por el estilo, diseño o incluso el color, pero no sabemos si este accesorio puede causarnos daños en los ojos. Algunos cristales transparentes pueden llegar a filtrar 100 por ciento de los rayos ultravioleta (UV) mientras que otros más oscuros sólo se limitan a reducir la intensidad lumínica.
El color del cristal
Los cristales marrones son más indicados para la práctica de deportes al aire libre.
Los amarillos aumentan el contraste, la profundidad de campo visual, y son buenos para manejar.
Los grises afectan menos a los cambios de color. Estos tipos de lentes están especialmente indicados para los ojos más claros, personas con cataratas o muy sensibles a la luz.
El verde permite una buena fidelidad cromática y es perfecto para ambientes con gran intensidad luminosa.
Los polarizados son la alternativa más segura para pasar mucho tiempo cerca del agua o la nieve.
El material
ORGÁNICO
Son de buena calidad, absorbentes de rayos ultravioleta, ligeros y no se rompen. Su inconveniente es que se rayan con facilidad. Es el más usado en la actualidad.
POLICARBONATO
Son más delgados y livianos. Ofrecen protección ultravioleta y antirayas. Son muy resistentes a los impactos por lo que están recomendados para hacer deporte y para los niños.
MINERAL
Son más estables, no se deforman con el calor, presentan una mayor uniformidad en el coloreado, son más duros y aunque se pueden romper en caso de impacto, se pueden someter a un tratamiento de endurecimiento.
Para más información, podes consultar la edición número 90 de Salud Alternativa.

