Sensatez y sentimientos
Ya sea una primera entrevista laboral o las primeras citas en un noviazgo, el acudir a un encuentro por primera vez siempre produce algo de ansiedad. La primera cita en la casa del novio no es la excepción y además tiene sus particularidades. Veamos…
¿Por qué nos ponemos nerviosos? Aunque previamente, algo se sabrá sobre la familia del novio, está presente la expectativa sobre a quiénes nos vamos a encontrar, cómo nos van a recibir. Por supuesto, siempre se quiere agradar. Lo que se juega aquí es, si se va a ser aceptado o no como esto no depende solo de la propia voluntad, genera ansiedad.
Mi gente
Cada uno de nosotros proviene de una familia que nos ha transmitido valores y formas de vincularnos que hacen a nuestra singularidad. En cada familia se ocupa un lugar: se es el más grande, el del medio, el más lindo, el estudioso, el vago, etc; estos dichos pondrán de manifiesto el lugar y la valía que se tiene en esa familia, que conjugan las expectativas que se depositan sobre cada hijo y que también se juegan al momento de la presentación de una pareja.
Adiós a los condicionamientos
Estar advertidos sobre esto no implica que debemos cumplir con las expectativas de la familia del novio. Seguramente, en los primeros encuentros, la persona se puede sentir condicionada porque desea causar una buena impresión. No obstante, no hay que perder de vista la importancia de conservar la naturalidad, mostrarse sin sobreactuar, y sin proyectar una imagen que no es.
Nueva etapa
El hecho que en cierto momento del noviazgo se presente al partenaire a la familia significa entrar en una nueva etapa de la relación, con un proyecto que incluye ubicarse y ser ubicados en una estructura vincular llamada “pareja más formal”. dentro de una estructura más amplia que es la familia, pero que a su vez, se va a diferenciar de ésta para inaugurar una nueva historia que solo protagonizará la pareja.
Sin prejuicios
Es importante dejar de lado ciertos prejuicios que pueden perjudicar el inicio de la relación con la familia del novio.
√ La rivalidad suegra – nuera: no todas las suegras ven en sus nueras a las intrusas que roban a su hijo; suegra y nuera pueden crear lazos de amor y respeto si se tiene en claro la posición que se ocupa respecto del partenaire. Ambos lugares son asimétricos, no se pueden comparar en más o menos importantes, son solo radicalmente diferentes.
√ “La primera impresión es lo que cuenta”: no siempre es así. Puede haber algo de cierto en algunas relaciones superficiales, pero los fuertes compromisos afectivos se construyen; los vínculos se crean y recrean a lo largo del tiempo y si hay reflexión sobre cuál es la propia responsabilidad en los hechos, en las dificultades para establecer o mantener vínculos positivos, hay situaciones adversas que se pueden revertir.
Asesoramiento: Lic. Andrea Nora Sánchez. Psicoanalista. Red Asistencial Nuevos Caminos

