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Plomo en lápices labiales: Riesgos maquillados para la salud

febrero 8, 2010

La prohibición de utilizar plomo en productos que tienen contacto directo con el organismo humano data de mucho tiempo atrás. Sin embargo, la industria cosmética continúa empleándolo en la producción de lápices labiales. Si bien numerosos organismos advirtieron sobre esta situación (y acusaron a empresas directamente), los intereses económicos desestiman acciones futuras. Mientras tanto, millones de mujeres utilizan los labiales desconociendo los peligros que traen para su salud.

Es ampliamente conocido que una mujer, desde temprana edad, utiliza lápiz labial para una fiesta de cumpleaños o una salida… Con el correr de los años y la inserción en el mundo laboral el uso de maquillaje se hace más frecuente y los retoques se repiten unas cuantas veces por día.

Conociendo esta realidad que viven millones de mujeres en todo el mundo, una organización norteamericana llevó a cabo una operación llamada “Campaña para cosméticos seguros (Campaign for safe cosmetics)”. En el informe publicado detallan los resultados de su investigación sobre lápices labiales: más de la mitad contienen trazas de plomo.

El estudio, llevado a cabo en 2007, señala que un 61 por ciento de los labiales tenían niveles de entre 0,3 y 0,65 partes por millón (ppm) de plomo.

Esta campaña fue llevada a cabo por una coalición de organizaciones sin fines de lucro entre quienes se encontraban organizaciones de salud pública, grupos ambientalistas y derechos de los consumidores dedicados a defender la eliminación de químicos de los cosméticos.

De boca en boca

Los resultados del estudio mencionado, rápidamente se esparcieron: surgió una cadena de correo electrónico que incluía las diez marcas que más plomo contenían. Entre ellas, se encontraban compañías reconocidas a nivel mundial que cuentan con variadas líneas de negocios (como indumentaria y perfumes). La presencia del metal se debía a la extensión de la duración del color por más horas y para evitar los constantes retoques.

Del mismo modo, el estudio pone de manifiesto que un 39 por ciento de los pintalabios no tenía “niveles detectables” de plomo.

Contrariamente a lo que se podría llegar a creer, su presencia no estaba relacionada con el precio.

Una cuestión de estado

Ese mismo informe generó polémica en relación a los organismos estatales y también individuos particulares.

√ La Administración Federal de Fármacos y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés) no establece límites para el contenido del plomo en la pintura de labios porque no tiene competencia para intervenir en regulaciones sobre cosméticos aunque sí sobre alimentos. A modo de ejemplo, sitúa el límite de lo permitido en los caramelos, de un 0,1 ppm.

√ El periodista de investigación norteamericano Mark Schapiro en una publicación llamada “Expuestos: la toxicidad de los productos cotidianos y cómo se pone en juego el poderío estadounidense”, dijo lo siguiente: “Ni el esmalte de uñas, ni la sombra de ojos, ni el champú… esencialmente, los productos de cuidado personal, nada de eso está regulado por la FDA porque esta no tiene el poder para regularlos”.

Schapiro realizó una crítica severa a los organismos de control norteamericanos y la dificultad para obtener detalles de las toxinas. “Sólo sé qué tipo de materiales contienen los cosméticos, no porque la FDA nos haya informado, sino porque la Unión Europea ha tomado medidas para prohibir esas sustancias y ha divulgado una lista”, agregó.

√ Estos informes llamaron la atención de algunos legisladores en Washington. John Kerry de Massachustts, Barbara Boxer y Dianne Feinstein de California pidieron en esa oportunidad que la comisión del Dr. Andrew C. von Eschenbach del FDA investigue los productos del lápiz labial que contenían niveles del plomo sobre el límite legal.

√ De acuerdo con los senadores, la campaña destaca una “carencia de cuidado”, ya que los consumidores están injiriendo directo el plomo cada vez que usan uno de estos productos del lápiz labial. “Es hora que el FDA comience a tomar esta responsabilidad más seriamente, agregó el ex candidato a presidente de los Estados Unidos.

Consecuencias para la salud

Aunque este correo electrónico haya advertido que el uso reiterado de esta sustancia en la piel pueda provocar cáncer, no hay evidencias que así lo demuestren. Sin embargo, las consecuencias para la salud son numerosas. El Doctor Fabián Tuysuz, médico dermatólogo, sostiene que “el principal problema que tiene el plomo es que no se metaboliza en el organismo, no se absorbe, con lo cual permanece en el cuerpo por mucho tiempo”.

En el corto plazo, pueden manifestarse eczemas en los labios: “Aunque se trate de algo nocivo, en el largo plazo es beneficioso ya que, al observar esta reacción, la mujer deja de usar el producto”, afirma el especialista.

El tema es que esto no ocurre en todas las mujeres y, como la mayoría desconoce la existencia de esta sustancia en los lápices labiales, lo utilizan diariamente.

En el largo plazo, el plomo puede causar esterilidad, abortos espontáneos y algunas manchas grisáceas en la piel. Esto se ve facilitado porque la semi-mucosa que compone los labios tiene una absorción mayor que la piel común del resto del cuerpo.

Tuysuz Gálvez agrega: “El problema es que no se sabe cuánto plomo se acumula en el cuerpo a lo largo de los años”.

Asimismo, hay que considerar otros posibles damnificados. Algunos niños utilizan estos productos para pintarse en sus juegos o también absorben esta sustancia cuando sus madres los besan (los efectos en este caso serían menores).

Maquillamos nuestra imagen

Al conocer los resultados de este estudio, las empresas de cosméticos, al ver amenazada su credibilidad y trayectoria, salieron a defenderse.

Una reconocida firma de cosméticos norteamericana anunció la falsedad del contenido del mail y argumentando que el plomo se encuentra presente en el aire y el agua, e incluso en comidas y bebidas que ingerimos directamente.

Según esta empresa, la cantidad de plomo a la que se expone una persona cuando usa un labial es cien veces menor a la cantidad de plomo que respira, toma o come.

Otra marca de cosméticos de ese mismo país con más de un siglo de existencia afirmó que sus labiales no contienen este metal pesado. En cambio, su fabricación se basa en seda microcristalinas de abeja y muchos productos que están regulados y aceptados por la autoridad sanitarias competentes.

Organismos involucrados

Los organismos encargados de controlar la seguridad de los consumidores también se vieron amenazados.

  • La Asociación de Cosmética, Fragancias y Tocador (CTFA) de Estados Unidos desmintió el contenido del mail al igual que la Directiva Cosmética Europea. Más aún, este organismo aclaró que prohíbe el uso de plomo y de sus sales.
  • En Argentina, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) emitió una disposición (5572_2005) que prohíbe “la utilización de Acetato de Plomo en productos cosméticos” y exige el retiro de circulación de aquellos que la contienen. Esto rige tanto para aquellos de fabricación local como para los importados, a partir de marzo de 2006.
  • Con esto se admitió la existencia y comercialización de productos con ese metal para consumo humano.

Estrategia defensiva

Si bien se admite que el tema no ocupa un lugar privilegiado en la agenda periodística de los últimos tiempos, la cuestión adquiere vigencia desde el momento en que varios países con gran cantidad de compañías no han producido regulaciones.

Los intereses económicos son numerosos: las empresas de cosméticos abarcan otros negocios y cuentan con organismos de prensa propios que salieron a dar explicaciones frente a las agresiones.

Aún más grave fue la actitud que tomaron ciertas publicaciones dirigidas al público masivo que prestaron sus páginas para que las empresas manifestaran su defensa.

El último eslabón de la cadena: las consumidoras

- Tuysuz Gálvez insiste en que, como se desconoce la concentración de plomo que tienen estos cosméticos, no se sabe qué cantidad se acumula en el cuerpo ni por cuánto tiempo.

- Otro problema a considerar es la falta de reacciones adversas manifestadas en una cantidad masiva de mujeres como consecuencia del uso sostenido en el tiempo de este producto. Este se cree que es el motivo por el cual la atención en el tema se ha desvanecido.

- Tuysuz Gálvez agrega que un avance importante en la materia sería exigir a las compañías que incluyan en sus etiquetas, dentro de la composición, el plomo. De este modo, las mujeres pueden elegir qué productos consumir y con qué frecuencia hacerlo.

A largo plazo, el plomo puede causar esterilidad, abortos espontáneos y algunas manchas grisáceas en la piel. Esto se ve facilitado porque la semi-mucosa que compone los labios tiene una absorción mayor que la piel común del resto del cuerpo.

La prueba del metal

El mail proponía colocar labial en la mano y pasar un anillo de oro sobre él. Si el color cambiaba para negro, contenía plomo.

En verdad, el hecho de que el labial adquiera este color depende de la aleación de oro y no del medio en el cual es aplicado con lo cual se puede arribar a este resultado aún con un labial sin plomo.

Para saber si un cosmético lo contiene, la prueba debe hacerse en un laboratorio. Se toma una muestra y se la somete a una alta temperatura. Una vez que quedan las cenizas, se les agrega un líquido ácido y se lo cuantifica para saber qué cantidad del metal pesado contenía.

Asesoramiento:
Fabián Tuysuz
Médico dermatólogo.


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