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Padres slow: Cómo educar a los hijos sin presión (parte II)

diciembre 27, 2017

En busca del equilibrio

Todos los individuos necesitan un equilibrio en su vida para lograr la felicidad. Tener a los chicos en muchas actividades no va a hacer que se desarrollen íntegramente. La mejor manera de educar es con el ejemplo:

– Un niño que ve que su padre es trabajador, cariñoso, organizado y cumplidor, seguramente tratará de imitarlo. Estas son cosas que se aprenden en la casa, no en un instituto o en la escuela.

– Es importante enseñarles a ordenar sus cosas, a planear su día, de manera que haya un rato para cada área: estudiar, hacer deporte, jugar, ir a un cumpleaños, mirar televisión y hasta no hacer nada.

– Enseñarles que no es mejor la persona que dedica toda su energía a una sola actividad, sino aquella que sabe organizarse y darle un momento a cada una de ellas.

– No olvidarse que el equilibrio proporciona tranquilidad y un desarrollo integral en los niños.

Otro sistema educativo, es posible

Actualmente, vivimos en un mundo en donde se necesitan personas flexibles, que trabajen en equipo y con creatividad. Para ello, por fortuna, hay cada vez más sistemas educativos alternativos que van en esa dirección. Un ejemplo de ello es el modelo finlandés que antepone las necesidades de los chicos a los ambiciosos deseos de los padres y burócratas. Comienzan la educación formal a los 7 años, pasan menos horas en el colegio, tienen menos deberes para la casa y otra forma de evaluar el aprendizaje, basada en la autoevaluación y los informes de los profesores que son muy elaborados. Fuera de la escuela no existen las clases particulares, por lo tanto, los chicos tienen más tiempo para jugar, etcétera. El lema que se les transmite tanto a los maestros como a los padres es que está muy bien que los alumnos aprendan tecnología e idiomas para enfrentarse al mundo, pero lo más importante es criar niños y luego adultos con pasión por aprender, y descubrir.

Se calcula que la tercera parte de los niños en edad escolar fracasan, es decir, no consiguen aprobar los cursos, no logran alcanzar las metas asignadas para su nivel de edad, ni formarse y pasar hasta el último año de la escuela. Especialistas en educación sostienen que los deberes son importantes a partir de los 11 años, antes, incluso, pueden perjudicar a los niños porque les quita tiempo para las cosas más humanas como es el juego, la invención y la creación.

Cómo ser padres slow

1- Aplique el sentido común. Ser padre es difícil. El problema es que en lugar de pensar y aceptar que todo saldrá bien, invertimos en el lugar equivocado y creemos que más, siempre es sinónimo de mejor. Por esta razón, llenamos a los niños de actividades.

2- Recupere los verdaderos juegos ya que los didácticos prometen numerosos beneficios cognitivos a un costo altísimo. Está demostrado que el juego básico, puro, sencillo, que hace un niño con un lápiz y un papel o una caja de cartón es más sano y útil para su desarrollo. No obstante, a pesar de ello, la sociedad occidental compró la idea de que para que las cosas sean buenas tienen que costar más dinero, ser sofisticadas y llevar una marca.

3- Planee compartir por lo menos una comida por día, todos juntos, en familia.

4- Busque cosas para hacer juntos en familia. Haga que todos participen en la elección de un pasatiempo en común. De tanto en tanto, proponga algo diferente.

5- Recuerde que sus hijos adoran pasar un tiempo con usted a solas. Si tiene varios hijos, trate de pasar por lo menos una hora por semana solo con cada uno de sus hijos. En familias agitadas, los hijos atesorarán esos momentos cuando puedan tenerlo a usted todo para ellos. Con los años, los niños olvidarán todos los juguetes que les compró. Pero nunca olvidarán lo que usted les regaló de usted mismo.