Todos deseamos una casa sana donde nuestros hijos puedan crecer saludables y alegres protegidos de productos tóxicos que puedan causarles enfermedades. Una vivienda que se mantenga fresca en verano y caliente en invierno. Veamos las diferencias entre el hogar, que muchas veces tenemos, y el que soñamos.
En la actualidad se habla de casas “inteligentemente diseñadas” que aprovechan el sol de forma pasiva cuando se necesita y que lo expulsan limpiamente cuando no es deseado. Estas casas son más respetuosas con la naturaleza y menos perjudiciales para nuestra salud, construidas desde la tendencia “bio”. Pero no sólo tener una casa bioconstruida es nece necesario para vivir bien. Mantener limpia y en buenas condiciones la que tenemos, nos permitirá vivir mejor y, a la larga, con menos gastos. Por otra parte, el consumo excesivo de energía es una de las principales señales de alerta que está lanzando el planeta, por lo que podemos hacer nuestro aporte a la conservación del medio ambiente con un uso adecuado de la energía.
Los materiales de las casas son fundamentales a la hora de construir o elegir una nueva vivienda. Muchas veces, el uso excesivo del PVC, plástico muy común para tuberías, puede provocar sigilosamente trastornos en la salud. Aunque no se trata sólo de la construcción. En ocasiones, por descuido o desconocimiento, dejamos que los productos tóxicos nos invadan, o peor aún, no los mantenemos en condiciones favorables. Algunos elementos tóxicos pueden ser:
-Recipientes de basura oxidados.
-Vestigios de veneno para animales rastreros.
-Plásticos sucios o viejos.
-Uso de insecticidas y herbicidas.
Racionamiento de energía y menos residuos tóxicos representan un buen comienzo para pensar en la casa que queremos, lo que resta es diferenciar entre lo que nos hace mal y lo que nos favorece en la salud y la cotidianidad.
Te presentamos unos consejos para tener en cuenta:
-Al elegir un electrodoméstico hay que fijarse en el consumo energético: puede haber hasta un 80 por ciento de diferencia entre distintos aparatos.
- Es necesario realizar una separación selectiva de los residuos para facilitar las tareas de reciclaje.
- Las plantas aromáticas son una buena alternativa a los ambientadores químicos del baño.
-Es mejor que los muebles no estén tratados, barnizados o protegidos con productos tóxicos.
-Rechazar los productos de limpieza que contengan cloro, como, por ejemplo, la lejía y los detergentes con fosfatos.
-No usar pinturas con disolventes orgánicos. Son mejores las pinturas y barnices al agua.
Para saber más acerca de cómo transformar tu hogar en una casa bio, consulta el número 90 de la revista Salud Alternativa.
