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¿Es posible ser amigo (de la pareja) luego de la separación?

enero 31, 2018

Claudia De Angelis, licenciada en psicología, especializada en terapia sistémica y meditación, y los especialistas de Salud Alternativa tratan todos los temas que nos ocupan y nos preocupan.

Después de una separación o de un divorcio, es normal sentirse dolorido, decepcionado y hasta un poco rencoroso. En algunos casos, hasta podemos llegar a sentir que nuestra ex pareja es nuestro enemigo. Sin embargo, aunque parezca una situación inverosímil, es posible forjar una nueva relación con alguien a quien hemos amado. Una relación de cordialidad y respeto que puede convertirse, con el tiempo, en amistad. Esta no es una tarea sencilla y requiere de una gran madurez emocional de ambas partes. Por eso, en esta conversación imperdible nuestra especialista, la licenciada Claudia De Angelis, nos explica por qué algunos funcionan mejor como amigos que como amantes y nos ofrece los mejores consejos para lograrlo.

Salud Alternativa: Claudia, el otro día fui a un cumpleaños y presencié una situación que me llamó muchísimo la atención. Se trataba de dos personas que se casaron muy jóvenes y estuvieron juntos unos cinco años. Hace algún tiempo se separaron y coincidieron en esta reunión. Se los veía conversando y riendo muy a gusto, como si realmente fueran amigos. Uno podría llegar a pensar que había posibilidades de reconciliación, pero ambos estaban con sus parejas en el lugar. Realmente, me extrañó muchísimo la situación y comencé a pensar en cómo se hace para llevarse bien con un ex. Justamente me gustaría que charlemos un poco de eso. Por eso, ¿es posible construir una amistad entre dos personas que se amaron?

Claudia De Angelis: Bueno, es una situación que no se da en la mayor parte de los casos y hay varios factores por lo cual se vuelve tan difícil construir este nuevo vínculo amistoso.

SA: ¿Por qué? ¿Cuáles son esos factores?

CDA: Uno de los principales factores consiste en los intereses que quedan ocultos al momento de la separación.

SA: ¿Intereses de qué tipo?

CDA: Por ejemplo, si una de las partes queda “enganchada” o permanece enamorada es muy difícil que se pueda lograr, ya que no va a ser permeable ni receptiva a la libertad que vive el otro, llámese nueva pareja, mudanza, viajes, nuevas amistades. Posiblemente con el correr del tiempo puedan encontrarse en situaciones y estar bien; pero de ahí a hablar de amistad, estamos lejos.

SA: ¿Y qué es lo que se necesita para que surja la amistad?

CDA: Para que haya amistad debe haber compañerismos y uno debe poder alegrarse por las cosas buenas que le suceden al otro. Si uno sigue enganchado, no puede alegrarse. Imaginemos, por ejemplo un caso donde uno deja al otro. El que se va, sin duda, puede estar dispuesto a que las cosas fluyan lo mejor posible, pero el que queda enamorado estará muy comprometido en tener que ir superando la separación y poder acceder a un tipo de relación que aporte entendimiento y buena onda.

SA: ¿Y si decide ocultar esos sentimientos de dolor para poder seguir en contacto con el otro?

CDA: Como ya lo hablamos en otras oportunidades, las personas solemos ocultar profundos intereses y secretos (Ver SA 128). Por eso, debemos ser honestos con nosotros mismos y preguntarnos si realmente somos amigos o si queremos estar cerca en caso de que haya alguna posibilidad de reconciliación.

SA: Claudia, me parece que antes de intentar responder si se puede ser amigo de la pareja después de la separación, deberíamos preguntarnos si es posible la amistad entre el hombre y la mujer más allá de cualquier relación amorosa.

CDA: Para ser honesta, la amistad entre el hombre y la mujer es tan difícil de hallar como un aguja en un pajar. No digo que no exista, pero la amistad desinteresada y verdadera entre géneros opuestos en muy difícil de encontrar. En la mayoría de los casos uno de los dos está interesado en el otro. Puede no reconocerlo, puede ocultarlo o negarlo; pero esto no quita que el interés no esté.

SA: Y en el caso de las parejas que ya se han separado, si se deja este punto claro, ¿se puede lograr?

CDA: Pueden hablarlo entre ellos y acordar que sólo habrá amistad a pesar del interés de uno de los dos, pero entonces no estamos hablando de verdadera amistad.

SA: ¿Hay algún otro caso donde tampoco hablemos de amistad luego de la separación?

CDA: Tampoco hay amistad en esta nueva categoría de vínculo que comparten muchos jóvenes, llamada “amigovios”.

SA:  Ahhh, los famosos “amigos con derecho a roce”. ¿Y por qué no hay amistad aquí?

CDA: Porque aquí el vínculo no es una amistad con sexo incluido, sino una relación sin compromiso, abierta y sexual en el momento de cada encuentro. Además, si bien la frecuencia de los encuentros depende de los dos, habitualmente hay uno que siente un interés mayor en regularizar” la situación. En muchos casos está oculta la esperanza de que, con el tiempo, ese vínculo se transforme en una pareja real, lo que puede generar malos entendidos, celos y sufrimiento.

Separarse de común acuerdo

SA: Claudia, ¿la separación de común acuerdo, puede ser un cimiento para construir una amistad?

CDA: Bueno es un punto muy positivo en la pareja que se separa. Aquí sí podemos encontrar una “verdadera amistad”, ya que ambos compartieron tiempo como pareja y agotaron su sexualidad y al separarse de común acuerdo, logran rescatar la amistad que ya compartían cuando estaban juntos.

SA: ¿Cómo se hace para ser amigo cuando se está en pareja?

CDA: Para que una pareja perdure sana y madure en el tiempo debemos encontrar varios roles en juego dentro de ella: el amigo, el amante, el rol de padre-madre (representando en la protección y el cuidado) y el hijo/a (a quien cuidar). En algunos casos la pareja es excelente compañera pero es incompatible con los otros roles, y se separan de ellos; pero no del rol de amigo.

SA: Entonces, ahí siguen como amigos pero no como pareja…

CDA: Claro, ahí nace la posibilidad de encontrar una sincera amistad donde hubo separación de pareja.

SA: ¿Y ahí la amistad es sincera y verdadera?

CDA: Sí, porque se quedan con la parte del compañerismo que hubo entre ellos. Hay parejas que llaman la atención por lo bien que se llevan. Conozco una que estuvo casada 9 años, se llevaban excelente: parecían amigos y hermanos. Cuando el vínculo de pareja fue mermando y decidieron separarse, lo hicieron de una manera fluida. Hoy por hoy salen juntos como amigos a lugares donde cada uno es libre de conocer a otras personas.  Y ambos se alegran sinceramente si esto sucede.

SA: Entonces, ¿podríamos decir que si una pareja fue amiga mientras mantuvieron una relación amorosa, es más probable que luego de la separación logren ser amigos?

CDA: Absolutamente. La amistad dentro de la pareja es un valor a tener en cuenta para desarrollarlo, ya que permite tener presente el amor incondicional que subyace debajo de cada amistad. Dentro de una pareja, a veces por la posesión, temor o desconfianza, nos cuesta encontrar estos valores y poder amar al otro y alegrarnos por sus logros más allá de si a nosotros nos está pasando algo parecido.

Niveles de amistad post-pareja

SA: ¿Y qué se necesita para mantener la amistad luego de la ruptura?

CDA: Y dentro del plano de la amistad post-pareja, podríamos analizar distintos niveles de amistad:

1) Una buena y fluida comunicación,

2) Confidencias entre las partes,

3) Llegar a compartir salidas como amigos y presentarle gente.

Con cualquiera de estos tres puntos, ya logramos algo muy positivo que aportará mucho al vínculo y beneficiará a los hijos, si los hay.

SA: Bueno, el primer punto lo veo más viable. Pero el segundo y el tercero son bastante complicados, por no decir casi imposibles…

CDA: Sí, nadie está diciendo que es fácil. De hecho, es un trabajo que lleva muchísimo tiempo. Para lograr esto debemos trabajar mucho nuestro interior, la emocionalidad. A veces, incluso, la separación en sí misma permite a cada uno de sus integrantes madurar y reconocerse internamente. Las personas que logran este tipo de vínculo son seres amorosos, desprendidos y desinteresados. Se identifican en los aspectos positivos y nutritivos de los vínculos.

SA: Y, además, como decíamos antes, se alegran sinceramente cuando al otro le va bien…

CDA: Sí, alguna vez escuché que es fácil ser amigo cuando al otro le va mal, ya que nos encontramos en una situación de privilegio; pero es difícil alegrarse cuando al otro le va bien. Alegrarse por el éxito del otro es muy positivo y habla muy bien de nosotros.

SA: ¿Puede ser necesaria la ayuda profesional para construir una amistad luego de la separación?

CDA: A veces, sí; pero no es indispensable. El psicólogo puede ayudar a mejorar la comunicación entre la pareja durante la disolución de la unión y establecer los nuevos patrones que determinarán un nuevo tipo de relación, ya sea de amistad o de cordialidad, respeto y tolerancia.

SA: ¿Cómo nos podemos dar cuenta si esa amistad que se está forjando con el ex es sincera?

CDA: Cuando uno estuvo en pareja y queda amigo luego de separarse; uno de los puntos a tener en cuenta para comprobar lo que dije anteriormente es si el otro se pone en pareja o le comienza a ir brillante económicamente, si nos alegramos de corazón. Si es así podemos decir que el vínculo se transformó en una verdadera amistad.

SA: ¿Algún otro indicio?

CDA: Pensar en el otro de una manera desinteresada a todo nivel nos engrandece. Alegrarnos por otros, habla muy bien de nosotros.

SA: ¿Qué le aconsejarías a alguien que se está separando y quiere mantener una buena relación con su ex?

CDA: En realidad, es un consejo que vale para todos, no sólo para quienes se están separando. Tenemos que trabajar profundamente estos puntos, para ser mejores personas en general. No importa si podemos ser amigos de nuestros ex, no hace falta tanto; pero sí fluir lo más posible dejando libre al otro y siendo libres nosotros mismos.

Entender que a veces lo que no funciona de una manera puede funcionar de otra, que no hace falta perder un vínculo porque cambie de forma o de reglas.

SA: ¿Cómo manejamos esto cuando aparece un nuevo amor en nuestras vidas?

CDA: Es fundamental hacer respetar estos aspectos con nuestras nuevas parejas para que se acepten mutuamente, de la misma manera que defenderíamos cualquier otra amistad. La transparencia es un factor a tener en cuenta porque neutraliza cualquier sospecha o fantasía que se puede albergar al respecto.

SA: Finalmente, ¿podemos ser amigos de un ex?

CDA: Ser amigo de una persona que amamos y de quien fuimos pareja es posible y, sobre todo, emocionalmente saludable. Se logra con tiempo y un gran trabajo interno. Si lo conseguimos podremos estar seguros de que somos personas emocionalmente maduras.

           Para ser amigo de un ex…

Hay algunas cuestiones importantes que debemos tener en cuenta:

  • Esperar un tiempo prudencial: Intentar pasar del amor a la amistad de forma automática es un error. Las rupturas siempre conllevan dolor y es importante hacer el duelo para que el dolor se convierta en un sentimiento positivo. Eso lleva tiempo y trabajo emocional. Si esto no sucede, es probable que el próximo encuentro este plagado de rencor y reproches.
  • Olvidar esperanzas de reconciliación: Si una de las dos personas sugiere seguir siendo amigos, o simplemente acepta la amistad ofrecida, para estar cerca de la persona a quien todavía ama porque tiene esperanza de volver a formar una pareja, no hay honestidad en esta relación. Con el tiempo esto puede traer aparejado situaciones confusas y dolorosas para ambas partes, poniendo en riesgo cualquier intento de amistad futura.
  • Ser sinceros con nuestros sentimientos: Trabajar mucho y analizar nuestros sentir para saber que representa el otro para nosotros. Tener claros nuestros sentimientos y ser honestos con el otro.