Depilación facial: Cuidados integrales para un rostro perfecto (Parte I)
Una vez expuesto nuestro cutis a la rutina depilatoria, es probable que con muchos de los métodos existentes el crecimiento cobre fuerza, haya vellos encarnados o un aumento caótico. Hay alternativas naturales que pueden poner fin al sufrimiento. Para un tratamiento integral, es necesario nutrir y restaurar la piel que, en la mayoría de los casos, es la gran castigada.
La cantidad de vello que a cada una nos toque en suerte depende de nuestra genética, nuestra producción hormonal, edad y capacidad circulatoria, entre largos etcéteras. El exceso de vello en el rostro es motivo de pudor desde antes de la adolescencia, y las mujeres suelen recurrir a cuanto método existe en busca de la soñada tersura.
Entre las zonas más problemáticas está la frente, el espacio existente entre las cejas, las mejillas, las patillas y el mentón. Las zonas más usuales de depilación son, obviamente, el bozo y las cejas. Pero la depilación es solo una parte a considerar si lo que pretendemos es un tratamiento integral. Una vez tomada la decisión de depilarse, es necesario cuidar la piel del área tratada: humectar, proteger su elasticidad y cerrar los poros.
Método de depilación
Cómo determinar qué tratamiento escoger para cada sector del rostro
Dado que el vello varía en espesura y complexión, es posible variar el método de depilación que aplicaremos a cada parte a tratar.
√ La decoloración suele ser un método poco irritante para las zonas de vello más fino o para las niñas desde la pubertad. Un algodón y agua oxigenada de 10 volúmenes, más un poco de paciencia deberían lograr el truco de hacer que el vello quede disimulado.
√ Para las zonas de vello más serio, es necesario pensar en otras opciones.
- Entre los métodos a utilizar en la búsqueda del cutis sin vello están las cremas
depilatorias, las cuales son químicas, abrasivas y usualmente irritantes.
- Otro de los métodos usuales son los tratamientos a la cera caliente los que,
además de irritar, abren los poros, estiran y pueden escamar la piel, si no son aplicados a una temperatura prudente o por una mano experta.
- La afeitada es uno de los recursos más fáciles y frecuentes, por ser de resolución hogareña y no requerir de preparación. La desventaja es que no quita el vello de raíz y la frecuencia de rasurado vigoriza el crecimiento. Obviamente, la afeitada no es una opción para las cejas.
- La clásica pinza de depilar es una alternativa ecológica y controlada, pero su eficacia dependerá de la paciencia, la buena vista y destreza de quien la use. Además de las cejas, es el método a elegir para terminar con los “solitarios” vellos del mentón, asociados con las mujeres en la etapa del climaterio.
