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Correctores líquidos: ¿Tóxicos y adictivos?

febrero 12, 2010

Utilizado diariamente por estudiantes y trabajadores para borrar textos escritos, el líquido corrector podría ser retirado del mercado por ser considerado un alucinógeno dañino para la salud por las sustancias químicas que lo componen. Además, según los especialistas, puede causar trastornos cardíacos, respiratorios y neurológicos, entre otros. 

Desde que aparecieron en el mercado, y reemplazaron a la clásica goma de borrar tinta gracias a su practicidad, los correctores ortográficos líquidos se fabrican o importan con total libertad para ser exhibidos en vitrinas o góndolas de librerías, kioscos y supermercados, donde son adquiridos a precios económicos por chicos y grandes para ser usados a diario en la escuela, la universidad y el trabajo. Pero, según un proyecto de ley, la mayoría de los correctores que se venden en el mercado contienen sustancias químicas adictivas que, en algunos casos, podrían originar daños al  sistema nervioso y al corazón, entre muchas otras consecuencias. En esta nota, los especialistas nos revelan qué hay de cierto en estas afirmaciones y advierten en qué dosis estos artículos pueden representar un riesgo para la salud.

Proyecto de ley

√ Considerados altamente peligrosos para el organismo, debido a las sustancias que los componen, los prácticos correctores ortográficos han sido directamente prohibidos en gran cantidad de países. Sin embargo, se siguen vendiendo libremente en otros como Argentina. 

√ La situación no es desconocida por las autoridades, ya que en el Congreso de la Nación se ha presentado recientemente un proyecto de ley, girado a las comisiones de Legislación Penal y Salud Pública, donde los autores explican que los correctores ortográficos que contienen entre sus componentes sustancias como tolueno, benceno, metanol y cloruro de metileno, y que por su difundida acción correctora de errores son utilizados por adultos y niños desde muy temprana edad, pueden ser tóxicos y adictivos. √ “Algunos niños y adolescentes desvirtúan la finalidad para la cual fue producido, inhalando sus componentes, creando registros a nivel cerebral y desarrollando niveles de tolerancia al producto, lo que puede considerarse un primer nivel de consumo que debe evitarse, ya que, el simple borrador pasa a ser un alucinógeno muy dañino para la salud, una sustancia tóxica, con químicos adictivos, una droga”, sostiene el escrito, que lleva el título “Correctores líquidos que contengan tolueno, benceno, metanol, cloruro de metileno o solventes, prohibir su venta a menores de 18 años”.

Sustancias que enferman

De acuerdo al estudio realizado por los legisladores, tomando como base una investigación efectuada por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, las primeras ingestas de estas sustancias suponen un estado de euforia o subida del ánimo, pero tras instalarse la tolerancia que se desarrolla luego de semanas o meses, los consumidores habituados deben inhalar varios tubos para alcanzar el efecto deseado. La intoxicación se caracteriza por:

- Euforia

- Excitación

- Sensación flotante

- Vértigo

- Habla farfullante

- Ataxia

La inhalación va acompañada de pérdida de inhibición con sensación de fuerza y capacidad no reales. La tóxica sustancia también genera agresividad, exaltación y situaciones violentas, por lo que se potencian las posibilidades de comisión de delitos, a lo que siguen, al igual que con el alcohol, períodos de amnesia donde el adicto no recuerda absolutamente nada de lo acaecido durante la intoxicación. En ocasiones – asegura el proyecto – aparecen alucinaciones visuales que pueden llegar a durar varias horas, lo que demuestra su gran potencial perturbador. Todo ello hace recomendable que padres y docentes realicen un control y seguimiento en la no utilización de correctores ortográficos en menores de edad.

Daños irreparables

Asimismo, los legisladores manifiestan que “el uso repetido o crónico deja daño permanente en el organismo: temblores, falta de coordinación, pérdida del sentido del equilibrio, reducción de la memoria e inteligencia, estados de depresión o psicosis, infartos cerebrales, trastornos del lenguaje y la memoria, epilepsia, trastornos en la sensibilidad y movimiento de las extremidades, daño al hígado y riñones, leucemia, bronquitis crónica, ceguera, sordera, daño cerebral permanente, problemas respiratorios crónicos, entre otros. La formulación del proyecto de ley procura contribuir a evitar el acceso que tienen nuestros niños y jóvenes a este producto tóxico, potencial generador de adicciones. El futuro de nuestra nación depende de la integridad psíquica y moral de nuestros menores. No podemos como legisladores dejar al azar la vida de nuestros niños, el futuro de nuestra nación”, finaliza la presentación.

Estado de alerta

Consultado acerca de los daños que los correctores podrían ocasionar para la salud, debido a las sustancias tóxicas que poseen, el médico oncólogo Carlos Arturo Bas, enumeró:

- Trastornos cardíacos

- Respiratorios

- Neurológicos como el coma

- Cierta sensibilización a otras drogas.

El especialista dijo que aunque “está poco claro” si estos productos pueden producir cáncer, “alguna sustancia que contiene un conocido corrector para secar rápido tiene algún efecto carcinogenético”, y agregó que estos productos son peligrosos tanto para niños como para adultos, “pero las dosis deben ser muy altas para presentar toxicidad, excepto en la inhalación en donde la toxicidad puede ser con menos cantidad”. Para la doctora María Gabriela Torres Cerino, toxicóloga, el componente más peligroso de los correctores es el tricloroetileno, “que al igual que todos los hidrocarburos puede ser tóxico y eventualmente adictivo. En dosis altas y repetidas, tiene impacto especialmente en el sistema nervioso, aunque existen otros órganos y sistemas que pueden verse comprometidos”, alertó.

Cuidados y prevención

3 consejos claves de los especialistas entrevistados…

1)      Aunque considera que la adicción a una sustancia determinada, “depende, entre otras cosas, de características personales como la necesidad compulsiva de consumirla, la utilización de dicha sustancia a pesar de conocer el daño que puede provocar en la salud y el deseo permanente de ella”, Torres Cerino advierte que “todos los productos químicos deben ser manejados bajo la supervisión de los adultos y nunca deben dejarse sin control al alcance de los niños”.

2)      Ante el peligro concreto que representan los borradores líquidos que ya han dejado de producirse en varios países, y mientras se procura que la industria se vuelque a alternativas no tóxicas, estimulando la fabricación de productos a base de agua y otros componentes no perjudiciales como el Ciclohexano, para evitar riesgos de toxicidad y adicción, Carlos Bas recomienda: “No aplicar este tipo de artículos en la piel crónicamente, no ingerirlos y no ponerlos en contacto con el fuego o a altas temperaturas para evitar los vapores y la inhalación de estos”.

3)      Aunque afirma que es poco probable que estos productos sean adictivos, “ya que su uso prolongado más que adicción produce daños graves a la salud”, el doctor Máximo Barón, profesor titular de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Belgrano (Argentina), aconseja tomar ciertos recaudos al emplearlos: “Utilizar la menor cantidad de corrector que sea posible; no acercar la cara al papel para evitar que los vapores de los solventes puedan ser respirados; trabajar siempre en ambientes bien aireados; si es necesario, agregarle diluyente al frasco de corrector; y tener en cuenta que estos productos son considerados seguros en cuanto a la inhalación si se los emplea correctamente, es decir cumpliendo con las reglas enunciadas”, finaliza.

Asesoramientos:

Dr. Carlos A. Bas, Jefe del Servicio de Oncología del Hospital Alemán.

Dra. María Gabriela Torres Cerino, Profesora Titular Asociada de la cátedra de Toxicología de la Fundación H. A. Barceló.

Dr. Máximo Barón, profesor titular de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Belgrano.

Útiles peligrosos

Consejos para tener en cuenta al utilizar artículos de librería:

- Los niños tienen la manía de llevarse todo a la boca. Los borradores perfumados, sobre todo aquellos que semejan formas de frutas u otros productos comestibles, presentan altas concentraciones de cadmio y son nocivos para la salud.

- Tenga cuidado con los lapiceros que presentan grabados que se despintan o son demasiado blandos y se doblan con facilidad. En ellos se advierte una elevada concentración de plomo.

- La mayoría de los correctores líquidos que se venden en el mercado contienen sustancias químicas que, en algunos casos, originan daños al corazón y al sistema nervioso.

- Se debe evitar comprar a niños menores de tres años útiles que contengan piezas pequeñas o partes magnéticas removibles, dado que ellos podrían tragarlas.
- En el caso de los pegamentos, es preferible usar los que traen aplicador, para evitar el contacto directo con el producto.

- Todos los útiles para niños deben estar debidamente identificados. No se deben adquirir aquellos que tengan etiquetas incompletas, sin traducción o confusas.

Ante el peligro concreto que representan los borradores líquidos, que ya han dejado de producirse en varios países, se procura que la industria argentina se vuelque a alternativas no tóxicas, estimulando la fabricación de productos a base de agua y otros componentes no perjudiciales como el Ciclohexano, para evitar riesgos de toxicidad y adicción.


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