Existen múltiples relaciones entre la forma de alimentación y los comportamientos humanos. De hecho, está comprobado que las personas con tendencia a comer en forma desequilibrada poseen determinados perfiles psicológicos. Conociéndolos podemos aprender a controlarnos y evitar los excesos que nos hacen comer de más.
El pesimista
Sus principales características son:
- Tiene baja autoestima.
- La comida es su mejor amiga.
- Tiene una visión pesimista del futuro.
- Se deprime después de comer.
- Con frecuencia se siente aburrido, cansado o triste.
- Trata de activarse y sentirse con más energía a través de la comida.
Cómo controlarse:
- En primer lugar, se debe cambiar todas esas ideas que el perfeccionismo te llevo a adoptar como verdades absolutas. Debes entender que:
-No tienes porque ser perfecto.
-Puedes cometer errores.
-No todo el mundo tiene que quererte.
-No debes anteponer las necesidades de los otros a las propias.
-No debes ni puedes controlar siempre todas las cosas.
- Comer sin culpa alimentos con hidratos de carbono cuando te sientas desanimado (pan, legumbres, pastas).
- Incorporar actividades placenteras a tu vida, como deportes, obvies y vida social.
El estresado
Sus principales características son:
- Es una persona a la que le cuesta mucho relejarse y está siempre nervioso.
- Busca en la comida una calma.
- Come muy rápido.
- Come en lugares poco apropiados, como por ejemplo delante de la heladera.
- A medida que se siente más estresado, aumenta la cantidad de comida que consume.
- Tiende a ser miedosos.
Cómo controlarse:
- Tratar, en lo posible, de no preocuparse a toda hora del día y por todo.
- Establecer un tiempo (por ejemplo media hora diaria y siempre a la misma hora) para escribir tus preocupaciones y buscarle alguna solución a cada una.
- Evitar saltearse algunas comidas del día, ya que esto puede bajar demasiado el nivel de azúcar y provocar más ansiedad por comer.
- No fumar y evitar la cafeína y el alcohol.
El hedonista
Sus principales características son:
- Come despacio y con deleite.
- Recuerda exactamente todo lo que comieron.
- Nunca come antes de hora y espera el momento indicado para hacerlo.
- Le gusta hablar de comida.
- Adora ir a cenar afuera.
- No come nada que no sea sabroso e intenso.
- Suele ingerir comidas principalmente grasa y dulce.
- Prefiere la calidad y la cantidad.
Cómo controlarse:
- Arreglar con la pareja o amigos para salir a caminar al aire libre, y no siempre a cenar o tomar el té con acompañamientos ricos en grasas y calorías.
- Darse el gusto de cocinar esas comidas exquisitas que tanto te gustan, pero aprender a elaborarlas con productos naturales y reduciendo las calorías.
- Sustituir los alimentos más sabrosos con grasa y muy dulces por otros de grasas reducidas, fructosa o sacarina.
- Agregar a tu vida actividades placenteras.
El impulsivo
Sus principales características son:
- Come sin darse cuenta y muy rápido.
- No puede evitar realizar alguna actividad simultánea mientras come.
- Todo el tipo “picotea”.
- Come sin cubiertos.
- En general, no recuerda lo que ha comido durante el día.
Cómo controlarse:
- Comer siempre a las mismas horas, preferiblemente en intervalos de tres horas.
- No hacer nada mientras se está comiendo: ni televisión, ni lectura, poca conversación.
- Comer despacio.
- Escribir lo que se come durante el día, para tomar consciencia de la alimentación.
- Comer siempre en el mismo lugar del hogar y tratar de no hacerlo en el dormitorio ni de pie.
- Evitar tener a mano alimentos que favorezcan el “picoteo” a toda hora.
- Utilizar siempre, sin excepción, los cubiertos.
El que se evade
Sus principales características son:
- Utiliza la comida para olvidarse y escapar (sin éxito) de los problemas.
- No sabe decir que no.
- No pueden identificar sus sentimientos con claridad.
- Pone en primer lugar las necesidades y deseos de los otros.
- Come en cualquier lugar, muchas veces de pie.
- A medida que sus problemas aumentan, come más y más.
Cómo controlarse:
- Aprender a expresar lo que se siente de una forma serena, honesta y que jamás incluya la ironía.
- Pedir siempre de manera directa lo que se desee.
- No tomar alcohol en las comidas, ya que al desinhibirte comerás todavía más.
Anotar siempre lo que se come con la emoción sentida al momento de la ingesta; por ejemplo, “enojado con mi pareja”.

