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Cómo recuperar el poder personal

octubre 6, 2017

Consejos para aumentarlo sin caer en el sufrimiento

En muchas ocasiones sucede que nos quedamos atrapados en determinadas situaciones negativas o enganchados con personas tóxicas, haciéndolas más importantes que a nuestro propio bienestar. En ese momento, sin darnos cuenta, le hemos entregado nuestro poder personal a esa situación o persona a la cual nos hemos quedado pegados. Cuando le damos nuestro poder personal a otro, o a las circunstancias, o a alguna situación pasada o presente, nos quedamos sin poder de acción y generamos nuestro propio sufrimiento.

El poder personal es un juicio que hacemos con respecto a nuestra capacidad para generar acciones. Es la interpretación que hacemos acerca de nuestro espacio de posibilidades. Por eso, es necesario observar la diferencia que existe entre mi capacidad de acción y el juicio personal que tengo sobre mi propia capacidad de acción. Por ejemplo: puedo tener capacidad para diseñar ropa, pero también puedo tener el juicio de que no puedo hacerlo, y es en este juicio donde vive el poder para diseñarla.

Por lo tanto, es importante ver cómo muchas veces nos cerramos posibilidades en nuestra vida sólo porque tenemos la creencia de que algo no lo vamos a poder hacer bien y ni siquiera intentamos cuestionarla. Y si realmente es así, si este juicio que tenemos acerca de nuestras propias habilidades es fundado, podemos  considerar la posibilidad de adquirir las competencias que nos están faltando, a través del aprendizaje.

¿Cómo podemos acrecentar nuestro poder personal?

-Focalizándonos en lo positivo, poniendo nuestra mirada en el SI, en lo que hay, en lo que nos resulta posible, en lo que podemos hacer, en lo que tenemos, en lo que sabemos, en lo que somos.

-Reconociendo nuestras capacidades y empleándolas.

-Dándole más valor a nuestros propios juicios en vez de dárselo a los juicios ajenos.

-Generando estados de ánimo positivos que nos predispongan para la acción.

-Saliendo de nuestra zona de comodidad y transitando una nueva zona de expansión.

-No confundiendo los hechos que nos suceden con las interpretaciones que hacemos de dichos hechos.

-No confundiendo juicios fundados con juicios infundados.

-Adquiriendo nuevos conocimientos.

-Haciendo elecciones positivas.

-Cumpliendo las promesas que les hacemos a los demás y las que nos hacemos a nosotros mismos.

-Teniendo una conversación interna positiva que nos genere poder de acción.

-Generando conversaciones positivas con otros.

-Utilizando nuestra creatividad en los distintos ámbitos de nuestra vida.

-Relacionándonos con personas positivas

-Aumentando la confianza en nosotros mismos

-Dejando la postura de víctima y siendo protagonistas de nuestra vida.

Asesoró: Lic. Viviana Blas, Psicóloga UBA.