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Cómo ayudar a un amigo o familiar cuando está deprimido

agosto 31, 2017

“Hoy no tengo ganas de salir”, “No ando bien, lo dejamos para otro día”; “Vayan ustedes”. Últimamente, estas frases inusuales han tomado por asalto a un gran amigo o familiar. ¿Qué le ocurre?

La conocida frase dice: “Un buen amigo es aquél que acude cuando los demás huyen”. Por ello, cuando comenzamos a observar que nuestro amigo o familiar se comporta de manera “extraña”, está triste y desganado debemos acudir en su ayuda.

Un asunto silencioso

La licenciada en Psicología Elena Fernández sostiene que cuando una persona está deprimida, está triste. Debajo de ello hay mucha bronca y, más profundamente, frustraciones por algo importante que sucedió en su vida. En consecuencia, la depresión es mucho más que “estar amargado” y, por ello, el problema debe ser tratado con seriedad.

Resistencia a ser ayudado

Es probable que su buena voluntad y ganas de ayudar se vuelvan en su contra. Precisamente, la depresión tiene efectos devastadores en las relaciones interpersonales y las personas que las padecen, en su resistencia a ser asistidas, generan discusiones que, muchas veces, persuaden a abandonar la intensión de ayudarlas.

Contención

Esta resistencia, junto a nuestra voluntad por “recuperar” a nuestro antiguo amigo, nos lleva a atravesar dilemas con nosotros mismos generándonos bronca y frustración. Es muy importante que lo trate con paciencia pero también con fortaleza y decisión.

¿Estaré deprimido?

Para confirmar que el paciente está deprimido, tenemos que decir que se siente triste la mayor parte del día, casi todos los días, no tiene tanto placer o interés en actividades que disfrutaba antes. Este marco puede durar por lo menos dos semanas, es ahí cuando podemos decir que el paciente está deprimido.

Cuando los sentimientos depresivos son más fuertes que de costumbre y no parecen mejorar, debemos buscar ayuda. El hecho es que la depresión puede afectar a nuestro rendimiento e incluso nuestros sentimientos hacia la familia y los amigos. Si nos encontramos a nosotros mismos pensando que la vida no tiene sentido o que los demás estarían mejor si no existiera, debemos buscar ayuda inmediata. Puede ser suficiente para hablar con un amigo o miembro de la familia, “vent” con él, pero si no, deben buscar la ayuda de expertos de un psicólogo, un terapeuta o psiquiatra.

A veces, puede que no seamos conscientes de hasta qué punto estamos deprimidos, especialmente si la depresión si se ha instalado poco a poco, también nos culpamos por ser “perezoso” o “débil”, todavía podemos tratar de lidiar con estos problemas solo, exceso de trabajo, quedar exhausta y estresada y evitando de esta manera de pensar sobre lo que nos preocupa. A veces, la depresión es “enmascarada” en forma de síntomas físicos, como dolores de cabeza o insomnio, en lugar de tristeza e infelicidad.

Los síntomas depresivos son comunes, aunque muy poco detectada en el cuidado de pacientes de otras especialidades, lo que permite el desarrollo y la extensión de este problema que afecta a la calidad de vida de los individuos y su recuperación. Estudios anteriores han relacionado el tabaquismo, el sedentarismo, la obesidad, mayor riesgo de enfermedades del corazón. Ahora, las mismas técnicas, asociados con síntomas depresivos en mayor riesgo de desarrollar enfermedades del corazón. Las enfermedades del corazón más involucrados con síntomas depresivos es el infarto de miocardio. La depresión aumenta el riesgo de infarto de miocardio, pero en algunos pacientes. Está siendo investigado.

Síntomas que pueden determinar el grado de depresión

Si alguno de estos síntomas te molesta o interfieren en tu funcionamiento social laboral, o cualquier otra área, entonces padeces de depresión.
-Me siento triste y perdí el interés en las actividades placenteras, incluyendo el interés en el sexo opuesto.
-Me siento cansado o sin energía para cumplir con las tareas.
-Estoy impaciente y/o inquieto y no puede quedarse quieto.
-Tengo insomnio o duermo más de lo habitual.
-Tengo dificultad para concentrarse o tomar mis propias decisiones.

¿Cómo ayudarlo?

Lee nuestros consejos y aprende cómo apoyar a una persona en el estado depresivo sin agotar nuestra propia energía.

-Infórmate. Aprende todo lo que puedas acerca de la depresión, sus síntomas y tratamientos. Lee mucho sobre ello y trata de entender cómo se siente tu familiar o amigo deprimido. Sólo entonces te darás cuenta de cuál es la mejor forma para ayudarle. Tenemos que ir a la raíz del problema para diezmar el poder.

– Proporciona apoyo emocional. Muéstrate siempre presente y dispuesto a ayudar. Una persona deprimida necesita mucha paciencia y comprensión. Uno de los sentimientos más devastadora que es la soledad. La depresión sienten que están solos en el mundo y que no tienen a nadie que les pueden ayudar. Muéstrate siempre dispuesto a escuchar y ayudar a su amigo. Dile que tú siempre vas a caminar sin importar lo que pase. Tu posición junto a él tiene que ser de optimismo.

-Incentívalo a concurrir a terapia. Es importante convencerlo de que un tratamiento aliviará sus síntomas y le permitirá recuperar su vida.

-Recuérdale que es importante aceptar ayuda. Así como él se ocupó de los demás, quizás ahora sea conveniente que permita que los demás se ocupen de él.

-Hazle saber a los familiares de tu amigo que ésta está atravesando una situación complicada. Es bueno que las personas más cercanas estén alertas para poder ayudar.

-Ayúdalo con la comida. Muchas veces, las personas que sufren depresión descuidan su vida y su cuerpo. Por ello, de vez en cuando, visítalo y ayúdalo a preparar la comida o ejercítense juntos. La falta de nutrientes favorece el avance de este estado por eso cuide su alimentación con frutas, verduras y mucho líquido.

-Acompáñalo a hacer actividades que sean de tu agrado. Por ejemplo, si a tu amigo le cuesta cantar, canta tú también.

-Evita juzgarlo. La mejor manera de comunicarte con una persona deprimida es escucharla y entenderlo. No lo juzgues. Esto sólo empeorará las cosas. Evita dar consejos o hacer sugerencias sobre lo que tu piensas que tu amigo debe hacer. Emana siempre buena energía y cosas buenas. Demuestra interés, incluso si él te pide que lo deje en paz. De todos modos, si lo pide, respeta su voluntad. No vale la pena insistir.

-Ten en cuenta que la depresión es una enfermedad. Así que ten respeto por tu amigo. Recuerda que una persona con depresión no es diferente de otro con cualquier otra enfermedad, como ejemplo,  la diabetes. Sé muy paciente.

-Evita el contacto con cansancio extremo. No te agotes. El cuidado de una persona deprimida es muy agotador. Ahorra tiempo para ti mismo.

-Ayuda a tu amigo en las tareas diarias. Las personas deprimidas se agotan con tareas simples de la vida del día a día, tales como cocinar, limpiar, ir de compras y pagar las cuentas. Ayúdalo, tal como lo harías si él tendría una enfermedad física.

-Se consciente de las posibles tendencias suicidas. Si tu amigo está muy deprimido puedes empezar a creer que el mundo sería un lugar mejor sin él. Nunca lo dejes solo.

Todos beneficiados

Lo importante es lo que hacemos de forma desinteresada. Aquellas acciones motivadas por el amor, quedan grabadas en nuestra memoria y en la de aquel que recibió el favor.

Cuidados en el hogar

Si estás deprimido durante 2 semanas o más, consulta a un médico, quien puede ofrecer opciones de tratamiento. Sea cual sea el tipo y la severidad de tu depresión, las siguientes medidas de cuidados en el hogar puede ayudar:

  •      Duerme lo suficiente
  •      Sigue una dieta sana y equilibrada
  •      Haz ejercicio con regularidad
  •      Evita el alcohol
  •      Participa en actividades que traen satisfacción para ti incluso si no, en el estado de ánimo
  •      Pasa tiempo con la familia y los amigos
  •      Si eres una persona religiosa o espiritualizada, habla con un sacerdote o guía espiritual para que te ayude a dar sentido a las experiencias difíciles
  •      Practica la meditación, el tai chi o las actividades relacionadas con la relajación
  •      Adopta con ácidos grasos omega 3 en su dieta, se pueden encontrar en los suplementos que se pueden vender sin receta, o pescado, como el atún, el salmón, etc.

Prevención

Hábitos de vida saludable puede ayudar a prevenir la depresión y disminuir las posibilidades de una recaída. La psicoterapia y los antidepresivos también pueden disminuir la probabilidad de que usted tenga depresión otra vez.
La psicoterapia puede ayudar en momentos de dolor, el estrés o la tristeza. La terapia familiar puede ser especialmente importante para los adolescentes que se sienten infelices.
Mantener el contacto con otras personas es muy importante para evitar la depresión.