Cesárea: cuando el riesgo no es necesario

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Según un estudio mundial, América Latina tiene la mayor tasa de cesáreas prescindibles. Esto afirma lo que otra investigación comprobó: que en las últimas décadas se ha ido incrementando el uso de este proceso quirúrgico por varios motivos de índole médica, muchos valederos, pero otros sin criterios convincentes. En este informe, dos puntos de vista: Ciencia Médica y Homeopatía.

Muchos médicos obstetras le han hecho creer a las mujeres que la cesárea es mejor que el parto: nada más alejado de la verdad, afirma la especialista Norma Pereyra, ginecóloga y homeópata. La cesárea es una cirugía mayor, abdominal, con todos los riesgos y complicaciones que ésta pueda tener.

En la práctica privada un 80 por ciento de los partos son cesáreas, mientras que en los hospitales no llega al 25 por ciento. ¿Comodidad del médico? Es una forma de terminar el embarazo en 2 horas, sin esperar todo el trabajo de parto, que algunas veces puede durar 8-10 horas.

Si se presta más atención, se ve que las clínicas están trabajando con partos (“cesáreas”) de lunes a viernes, es decir que “programan” la terminación del embarazo en el día y la hora conveniente para el obstetra, sin tener en cuenta el parto eutócico o espontáneo.

Los sábados y domingos aparece alguna parturienta acompañada por su partera y su médico obstetra, los cuales están de acuerdo que lo mejor es el parto natural, humanizado, respetando a la mujer y al niño por nacer, respetando la intención de que la mamá es la única protagonista del parto. Es decir que vemos que la cesárea ya no es un procedimiento de emergencia, sino que se ha convertido en una rutina de comodidad.

El procedimiento

La operación cesárea es el procedimiento quirúrgico mediante el cual se extrae al bebé por una vía que no es la natural, es decir a través de la operación abdominal en que se secciona la pared muscular, luego el útero por donde se extrae al niño.
La incisión de la pared abdominal es transversal y baja, cerca del pubis (incisión de Pfanenstiel), que luego queda cubierta por el vello pubiano. En los casos de extremada urgencia (fetal o materna), la incisión en el abdomen se hace vertical (de ombligo a pubis), ya que es mucho más rápida para abordar el útero que la transversal. Por eso la mamá debe entender que es más importante la salud fetal que la estética posterior.

La recuperación post-operatoria en la cesárea es más lenta que en un parto vaginal.

Indicaciones de la cesárea

Los siguientes casos son los que se toman en cuenta al momento de decidir por una cesárea.

  • Falta de progresión del trabajo de parto, o parto detenido.
  • Presentación pelviana o de nalgas, o situación transversa.
  • Sufrimiento fetal agudo.
  • Procedencia del cordón fetal a través de la vagina irreductible.
  • Dos o más cesáreas previas.
  • Desproporción entre la pelvis materna y el tamaño fetal.
  • Fibromas uterinos bajos que dificultan el paso del bebé por el canal del parto.
  • Hemorragia placentaria (placenta previa o de inserción baja)
  • Problemas graves de salud de la mamá (enfermedad cardiaca, pulmonar o renal, diabetes, hipertensión, o por HIV en algunos casos)
  • Pre-eclampsia severa.
  • Parto múltiple de más de 2 bebés.
  • Herpes genital activo.
  • Alguna enfermedad neurológica del bebé que le impida salir por la vagina.

Los riesgos

La mujer tiene derecho a tener un parto natural cuando no haya indicación precisa para la cesárea. Para ello se prepara durante el embarazo con el equipo de partera, obstetra y neonatólogo que la pareja elige para tener un parto natural y feliz.

No se debe recurrir a esta operación por conveniencia del médico ni de los padres, sino solamente por indicaciones de índole médica.

Antes de cualquier decisión, es importante conocer los riesgos de la cesárea:

  • Aumentan las molestias y dolores abdominales post-nacimiento.
  • Aumenta el riesgo de distress (dificultad) respiratorio del recién nacido.
  • Aumenta el tiempo de internación materno y neonatal.
  • Aumenta el riesgo de infecciones maternas y del bebé.
  • Aumenta el riesgo anestésico.
  • Una mala cicatrización interna puede dejar síntomas abdominales permanentes.

Futuros embarazos

Un estudio reciente llevado a cabo en Australia ha demostrado que las mujeres que se someten a cesáreas podrían correr mayores peligros de los que pueden suponer.

Los investigadores de la Universidad Nueva Gales del Sur examinaron información médica relacionada con 136.101 mujeres que habían dado a luz anteriormente y que además habían tenido una gestación única entre los años 1998 y 2002. De éstas, aproximadamente el 20 por ciento se habían sometido a una cesárea.

Para determinar que, efectivamente, las mujeres que habían dado a luz a sus bebés mediante una cesárea en su primer embarazo eran más propensas a experimentar complicaciones en sus siguientes embarazos, los científicos buscaron las siguientes complicaciones:

  • Ruptura del útero.
  • Histerectomía.
  • Hemorragia postparto.
  • Complicaciones derivadas de hemorragias postparto.
  • Infecciones postparto.
  • Internaciones en la unidad de cuidados intensivos.
  • Extracción manual de la placenta.

Estas son las conclusiones de la investigación australiana:

  • La mitad de todas las rupturas uterinas, una de cada cinco histerectomías y un tercio de todas las infecciones postparto experimentadas por las mujeres, eran atribuibles a haberse sometido a una cesárea en algún embarazo anterior.
  • Además, el 5 por ciento de los bebés tuvieron que ser admitidos en la unidad de cuidados intensivos neonatales.
  • El nacimiento prematuro del 4 por ciento de los bebés podía atribuirse a que sus mamás se habían sometido a una cesárea en algún embarazo previo.
  • Si se compara a estas mujeres con otras que tuvieron partos normales, el hecho de someterse a una cesárea en un primer embarazo pareciera ampliar las probabilidades de desarrollar ciertas complicaciones durante el segundo embarazo.

Otras complicaciones

  • En las cesáreas iterativas (varias cesáreas en una misma mujer) aumenta el riesgo de que en la segunda, tercera o cuarta se termine realizando una histerectomía (extirpación del útero).
  • Los bebés que nacen por vía vaginal tienen seguramente menos complicaciones respiratorias y de adaptación al medio que los nacidos por cesárea.
  • El hecho de que la cabecita atraviese el canal vaginal pone en funcionamiento en el bebé el mecanismo general de adaptación por primera vez; éste es el primer estrés que va a soportar el ser humano. Así, el recién nacido está en condiciones de adaptarse mejor a la vida extrauterina. Al bebé nacido por cesárea “se lo arranca” del útero, o sea que no cumple su mecanismo de adaptación; entonces hay que darle tiempo para que regule su respiración, su ritmo cardíaco, su temperatura (por lo cual tendrá que estar en observación en la nursery). Para ello el neonatólogo estará atento a todos esos parámetros.

¿Qué dice la homeopatía?

Hay cuatro “reglas para las indicaciones quirúrgicas” en Homeopatía, y que fueron enunciadas por el creador de la misma, el Dr. Samuel Hahnemann.

Estas reglas pueden ser perfectamente adaptadas para los casos en que debe decidirse por ejecutar una cesárea.

  1. “Toda enfermedad o trastorno mecánico se trata con procedimientos mecánicos”: fracturas, estrecheces, obstrucciones, hernias, etcétera.
  1. “Todo cuerpo extraño al organismo puede ser eliminado o extraído por cirugía”: balas, esquirlas, colecciones de pus que no drenan espontáneamente…
  2. “No debe ser operada una lesión que puede ser curada por tratamiento médico, y cuya extirpación o supresión involucre el riesgo de una metástasis mórbida (enfermedad más grave y más profunda en otro órgano)”. Ejemplo: amígdalas supuradas, fibromas, adenomas de mama y de próstata, úlceras no complicadas de estómago, hemorroides, etcétera. Si éstos produjeran trastornos mecánicos de obstrucción o compresión, entonces sí es necesaria la cirugía.
  3. “Deben ser operados todos aquellos casos en que la urgencia del proceso lo requiera”: grandes hemorragias, úlceras perforadas, apendicitis, peritonitis, compresiones endocraneanas, etcétera.

Remedios homeopáticos para las mamás

En el caso en que el trabajo de parto termine en cesárea, el médico homeópata posee una cantidad de remedios para preparar a la paciente para la cirugía si la misma es programada. Si es una urgencia, la paciente debe ser operada.

Luego, en el post-operatorio se medicará con remedios homeopáticos para el dolor, para prevenir posibles hemorragias, infecciones, y sobre todo para que la mujer evolucione mental y físicamente en forma adecuada, equilibrando su energía vital, armonizándola energéticamente.

Todo esto favorece la pronta recuperación y buena evolución del post-operatorio, y la buena relación del binomio madre-hijo.

Recomendaciones de la OMS

Toda mujer tiene el derecho fundamental de recibir una atención prenatal apropiada y tener un papel central en todos los aspectos de esa atención. Los factores sociales, emocionales y psicológicos son decisivos.

Por esta razón la Organización Mundial de la Salud expone algunas recomendaciones relacionadas con la práctica de las cesáreas.

1-      Debe darse a conocer entre el público atendido en los hospitales la información sobre las prácticas de los mismos en materia de partos (porcentajes de cesáreas, etcétera).

2-      No existe justificación en ninguna región geográfica para que más de un 10 al 15 por ciento sean por cesárea.

3-      No existen pruebas de que se requiera una cesárea después de otra anterior transversal del segmento inferior. Por lo general, deben favorecerse los partos vaginales después de cesáreas.

4-      No se justifica el uso rutinario de la episiotomía (incisión para ampliar la abertura vaginal).

5-      No deben inducirse (iniciarse por medios artificiales) los partos por conveniencia. La inducción del parto debe limitarse a determinadas indicaciones médicas. Ninguna región geográfica debe tener un índice de trabajos de parto inducidos mayor al 10 por ciento.

6-      No se justifica científicamente la ruptura artificial de membranas por rutina.

7-      Deben identificarse las unidades de atención obstétricas que no aceptan ciegamente toda tecnología y que respetan los aspectos emocionales, psicológicos y sociales del nacimiento.

Alarma mundial: según un artículo publicado en octubre de 2006, América Latina tiene la mayor tasa de cesáreas no necesarias. Y según la Organización Mundial de la Salud, la tasa de cesáreas prevista como adecuada es de aproximadamente el 10 por ciento de los partos.

Asesoramiento
Doctora Norma E. Pereyra
Ginecología Especialista en Obstetricia. Médica Homeópata

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