Aromaterapia femenina: botiquín preventivo de uso casero (Parte 3)
Los pies merecen un cuidado aparte
Son nuestro punto de contacto con la tierra, nuestra base, nuestras raíces.
Todo el peso de nuestro cuerpo se descarga sobre ellos, nuestros hábitos y estados de ánimo los afectan instantáneamente: las corridas, las broncas, la incomodidad de un viaje largo de pie, el calzado elegante pero incómodo, el calor, el sobrepeso, la falta de descanso.
Algunas mujeres sufren especialmente la sobrecarga por acumulación de líquidos y várices durante la menstruación y el embarazo. Por eso, se recomienda dedicarles un cuidado muy especial a través de pediluvios (o baños de pies).
La mejor combinación de aceites esenciales para tratarlos es agregar al agua tibia donde se sumergen los pies, 3 gotas de aceite de menta y 3 de lavanda. Seis gotas de ciprés agregadas ayudarán a eliminar el olor a transpiración.
Colocar los aceites aromáticos en un recipiente con agua tibia, revolver hasta distribuirlos en forma pareja y bañar los pies durante 5 a 10 minutos. Lo ideal es darse luego un masaje suave en la zona, recorriendo una a una las distintas texturas: lunares, callos, sobrehuesos, líneas profundas, durezas, con la idea de aflojar cada tejido.
Si se tiene a mano un “mapa” de los puntos de reflexología o drenaje linfático, este es el mejor momento para masajearlos.
Consejos de la Especialista
Cómo aprovechar las esencias al máximo
Para combatir el insomnio ayuda darse un baño de inmersión con lavanda antes de acostarse o colocar unas gotas de esta esencia en la almohada.
Para eliminar el dolor de cabeza aplicar una gota de lavando o de romero en el entrecejo, en la base de la nuca o en las sienes.
Para trabajar o estudiar conviene aromatizar en el ambiente aceites estimulantes como menta, eucalipto o limón.
Para obtener una mejor relajación, utilizar desde 4 horas antes de ir a dormir esencias sedantes como manzanilla o lavanda.
Precauciones
Aceites esenciales contraindicados durante el embarazo: albahaca, ciprés, hisopo, mejorana, pirola, toronjil, salvia y tomillo.
No saturar el ambiente con los aromas del hornillo cuando hay niños pequeños, ya que son sumamente sensibles.
Asesoramiento
Marta Bas
Aromaterapeuta, Corporalista, Masoterapeuta

