Anabólicos: Los riesgos de una musculatura express (Parte I)

En la actualidad, hay un gran nùmero de jóvenes no deportistas, en especial adolescentes, que consumen sustancias esteroides para ganar mayor masa muscular en poco tiempo. Sin embargo, este “rápido efecto” tiene su precio, ya que genera una dependencia riesgosa, difícil de vencer y poco difundida.

Desde el prototipo de hombre –de los años 70-, despreocupado por su físico, hasta el “nuevo” varón de hoy, se produjo una importante transformación en cuanto al valor de la belleza corporal masculina. Actualmente, no sólo las mujeres se ocupan de sentirse bien y verse mejor, llendo al gimnasio o cambiando de dieta, sino que también a ellos les ha “picado” el interés por cuidar su imagen física.

Y en pos de esta autoexigencia corporal, muchos jóvenes (sobre todo, varones) mantienen una rigurosa alimentación y “toman” al gimnasio como si fuera una obligación, practicando distintos deportes y, lo que preocupa aún más, es que gran parte de ellos toman distintos tipos de esteroides (testosterona sintética) con tal de mejorar su fuerza y velocidad, y de encontrar una forma rápida de verse mejor en poco tiempo.

¿Qué son los esteroides anabólicos?

Básicamente, son una imitación sintética de la hormona masculina testosterona. Es sabido que tanto hombres como mujeres generan esta sustancia: los varones adultos, aproximandamente entre 2,5 y 10 miligramos por día; en cambio, mucho menor es la proporción que desarrollan las personas de sexo femenino.

¿Quiénes pueden tomarlos?

Estas sustancias son de uso médico legítimo para:

- Varones adultos que producen cantidades insuficientes de testosterona.

- Personas de ambos sexos que perdieron masa muscular a causa de cirugías o enfermedades cancerígenas.

- Tratamientos de afecciones anémicas.

En estos casos la dosis recomendada es de uno a cinco miligramos diarios. Estas cantidades son entre 20 y 100 veces menores a las que consumen los atletas que quieren mejorar su rendimiento.

Nota: los anabólicos no pueden consumirse por largo plazo, aún cuando estén indicadas para tratamientos médicos, ya que pueden provocar efectos secundarios.

Perfil de los consumidores

Para los especialistas, los “candidatos” más frecuentes a la toma de esteroides anabólicos son aquellos que padecen “desórdenes de la imagen corporal”. Por lo general, estas personas son…

  • Agresivas.
  • Exhibicionistas.
  • Impulsivas.

Una adicción a voces

Según una encuesta realizada en varias escuelas preparatorias de Estados Unidos, aproximadamente el 11 por ciento de los adolescentes atletas ha probado sustancias esteroides, mientras que el 75 por ciento de un millón de estudiantes la consumen con asiduidad.

Dichas estadísticas evidencian la falta de conocimiento con respecto a los peligros de salud que pueden ocasionar estas sustancias, especialmente en los adolescentes. Con respecto a este tema, Jacques Carter, del Boston’s Beth Israel Deaconess Medical Center, enfatizó sobre “los efectos negativos, y hasta irreversibles para la salud, que pueden sorprender a aquellos que consumen esteroides anabólicos”.

Por su parte, el doctor José Capece, médico psiquiatra, Miembro de la American Academy of Addiction Psychiatry y de Devenir, Asociación Internacional para el Tratamiento de las Patologías Sociales, explicó que el consumo de estas sustancias esteroides se ha convertido en una “verdadera epidemia oculta, porque quienes abusan de los anabólicos no se consideran drogadependientes. Llegan a la consulta cuando aparecen efectos adversos”.

Negocio “redondo

De acuerdo a informes registrados, por ejemplo, en países como Argentina, gran parte de los usuarios de esteroides anabólicos lo adquieren de forma clandestina, vía el “mercado negro”. Esto significa, ni más ni menos, que suman más riesgos para la salud, debido al origen desconocido de dichas sustancias, ya que podrían estar impuras o contaminadas. Y de ser así, existe la probabilidad de contraer –por contagio- enfermedades infecciosas como VIH.

Por otro lado, sorprende o más bien preocupa, que sean –en su mayoría- especialistas que trabajan en gimnasios quienes recomendarían el consumo de estos compuestos sin que hubiera un control estricto sobre su consumo.

“Seducidos” por una mejor imagen… ¿A qué precio?

Lamentablemente, muchos jóvenes consumidores de anabólicos caen en la vorágine de querer tener el cuerpo bien desarrollado, y en pos de ello toman distintos esteroides y, hasta incluso, los mezclan entre sí. Pero, como ya hemos dicho, estas sustancias son realmente riesgosas para la salud, por ejemplo, pueden causar un crecimiento atrofiado e irreversible.

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