Amores que cansan
Hasta hace unos meses era “la persona especial”, aquel con quien compartiríamos la vida entera. Sin embargo, gradualmente, comenzamos a recibir más llamados de su parte, nuestras salidas con amigos se redujeron y cualquier llegada tarde era motivo de sospecha ¿Qué le ha sucedido a nuestra media naranja?
Existen personas que pretenden saber todo de sus parejas. Muchas veces inconscientemente dirigen todas las acciones del otro ya sea manipulando o tratando de imponer su voluntad. Lo peor sucede cuando el “manejado” acepta esta situación y se resigna bajo la creencia de “Es así. Yo no puedo cambiarlo”.
Esta aceptación puede disfrazar tintes sumisos de la víctima o, incluso en un tono menos patológico, puede revelar un deseo de ser controlado por el otro. Como afirma el Dr. Carlos Pachuk, especialista en psicoanálisis vincular, la víctima siente que tiene un lugar en el mundo porque despierta interés en alguien, porque “pertenece” a alguien. Entonces, antes que nada, es necesario asumir el rol de cada uno en la pareja.
Desconfío, desconfío…
En muchas ocasiones, se trata de personas que experimentan temor desmedido a estar solas. Y, cuando están acompañados, los abruma tanto la idea de que los abandonen que buscan a su pareja permanentemente. Son muy inseguros y esta falta de confianza es la culpable del nacimiento de los celos que los lleva a estar alerta ante cualquier suceso, real o imaginario. Por ello, acosan a sus parejas de forma permanente.
Detectar al controlador
En muchos casos se puede ser consciente de que la pareja es controladora y se acepta la situación para evitar discusiones o porque resulta cómodo dejar que el otro tome las decisiones. Pero, en ciertas ocasiones, usted puede ser controlado sin darse cuenta y puede confundir esas actitudes con celos, amor o atenciones.
√ Un controlador o controladora lo llamará o enviará mensajes varias veces al día y se molesta cuando no le responda inmediatamente.
√ Esta persona intentará manejar su vida: a dónde y con quien va y qué hace. En principio, tratará de introducirlo en su círculo personal y lo hará sentir bien. Pero, con el tiempo, intentará alejarlo de las personas que lo rodean.
√ Pregunta repetidamente sobre el trabajo o los estudios, en especial en cuanto a la relación con las personas que comparten con usted estas actividades. Incluso, suele aparecer sorpresivamente en ese lugar sin previo aviso.
√ Tratará de tener todos los números telefónicos de la gente que usted conoce. Además, revisará su teléfono celular y querrá estar al tanto de con quien se comunica por Internet. En muchos casos le pedirá las claves del mail. Esto puede ser con la excusa de mostrar confianza pero, en realidad, busca controlar.
√ Tratará de impedir que esté a solas con sus amigos. Puede ofrecerse a acompañarlo o inventar excusas.
√ Impondrá sus gustos sobre la vestimenta. Si es hombre, dirá que no le gustan las mujeres que usan prendas provocativas, maquillaje y se mostrará malhumorado cuando no toma en cuenta sus “sugerencias”. Si es mujer, tratará de cambiar el look de su pareja con la excusa de que “algo diferente” le queda mejor.
Asesoramiento: Doctor Carlos Pachuk. Especialista en psicoanálisis vincular: grupo- pareja- familia.
